Las claves
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La atención del mercado se dirige a la próxima publicación de datos clave de empleo e inflación en EE.UU., que podrían influir en las decisiones sobre los tipos de interés y marcar el tono de las próximas sesiones.
El selectivo español firmó ayer un nuevo máximo histórico en los 18.195 puntos, tras avanzar un 1,4%, apoyado en el buen tono del sector bancario y en un mercado que sigue descontando un escenario de tipos más favorable a medio plazo. Hoy martes, y si observamos los valores de su composición, destaca el comportamiento de las acciones de Mapfre, que retroceden con fuerza en los primeros compases de la sesión.
Mapfre presentará resultados el próximo jueves, aunque parece que los inversores no tienen del todo claro que estas cuentas vayan a convencer al mercado.
Pese a situarse entre los valores más rezagados del Ibex 35, Mapfre sigue apareciendo como una de las compañías más castigadas por valoración, a pesar de haber firmado un ejercicio muy sólido. El mercado podría estar descontando un escenario excesivamente prudente, ya que la aseguradora parece mostrar un comportamiento mejor de lo esperado en sus cuentas para el periodo 2024-2026.
La evolución bursátil de 2025 fue especialmente favorable para los títulos de Mapfre, con un cierre prácticamente en máximos históricos y una revalorización cercana al 75%, el mejor resultado del siglo para la compañía. En términos históricos, solo queda por detrás del avance del 108% registrado en 1993, lo que subraya la magnitud del movimiento.
Tras un año de récord, las casas de análisis ven poco potencial adicional para la aseguradora en los próximos meses, además de que ya se ha observado cierta ralentización en los resultados del tercer trimestre de 2025.
Desde el punto de vista técnico, el valor ha mantenido una pauta clara de mínimos y máximos crecientes, dando forma a una tendencia alcista iniciada en la zona de los 1,65 euros aproximadamente. Este movimiento permitió a la cotización avanzar de forma sostenida durante un periodo prolongado, hasta alcanzar una zona de máximos en formato intradiario el pasado 19 de diciembre, en los 4,33 euros por acción.
Evolución de las acciones de Mapfre
Durante todo este recorrido, los títulos de Mapfre superaron resistencias relevantes y zonas de control, con el precio situándose prácticamente en todo momento por encima de las medias móviles de corto y medio plazo, que favorecieron el avance.
Sin embargo, tras alcanzar la zona de máximos históricos en los 4,33 euros por acción, el valor comenzó a debilitarse. Se produjo una oleada de ventas que arrancó con un goteo a la baja y derivó después en un ajuste correctivo intenso, que llevó a Mapfre a perder en una sola sesión, concretamente el pasado 20 de enero, cerca del 9% de su capitalización bursátil.
Esta fase correctiva llevó al valor a buscar solidez en el soporte de los 3,75 euros por acción, que ya había actuado como apoyo relevante durante el mes de noviembre y desde el que se produjeron alzas importantes y sostenidas durante varias semanas.
Tras un último intento de reacción por parte de los alcistas, el precio se topó con la zona clave y psicológica de los 4 euros, donde además converge la media móvil de medio plazo, que pasa exactamente por ese nivel, mostrando síntomas de debilidad.
La falta de catalizadores claros para superar esa resistencia ha derivado en un nuevo ajuste correctivo y, en la sesión de hoy, Mapfre ha abierto con un nuevo hueco a la baja, perdiendo el soporte de los 3,95 euros.
Con este escenario técnico, lo más probable es que el valor continúe cayendo y busque de nuevo la zona de control y soporte situada entre los 3,80 y los 3,75 euros. En ese punto se aliviarían de forma notable los niveles de sobrecompra y podría generarse alguna oportunidad de entrada buscando un rebote técnico.
Por tanto, si ya se mantienen acciones de Mapfre en cartera, no debería permitirse que el precio caiga por debajo de los 3,75 euros en base cierres, ya que, de hacerlo, el sesgo técnico pasaría a ser claramente todavía más bajista.
Solo para perfiles capaces de asumir un riesgo elevado, cualquier acercamiento a la zona de los 3,80 euros permitiría plantear un rebote técnico por sobreventa. En ese caso, la entrada debería limitarse a una posición reducida, como máximo un tercio de lo habitual, con un objetivo en torno a los 3,95 euros y una orden de protección situada por debajo de los 3,74 euros en cierres.
