El dinero fresco no llega a las bolsas europeas. Y no llega ya desde mediados de 2016. Mientras que la liquidez se estanca en los parqués del Viejo Continente, esta se eleva un 40% en Wall Street, si se tiene en cuenta el índice de rotación de capital. Así lo denuncia la Asociación de Mercados Financieros de Europa (AFME).

El índice de rotación es una medida de liquidez de uso común que se calcula como el valor de negociación de las acciones en relación con la capitalización bursátil. El uso de los coeficientes de rotación como indicador de la liquidez del mercado no tiene en cuenta la evolución de los precios de los activos en las distintas regiones y muestra la rapidez con la que los activos pasan de mano en mano.

Según la Asociación, “los datos muestran que los mercados europeos han perdido dinamismo en los últimos años: están completamente estancados, frente a un notable aumento del atractivo de los mercados de Estado Unidos”.

Fragmentación

La advertencia que AFME ha lanzado este lunes sobre el estado de la liquidez de los mercados de capitales europeos tiene lugar ante el inicio, la próxima semana, de los diálogos a tres bandas de la Unión Europea (UE) sobre el Reglamento Europeo de los Mercados de Instrumentos Financieros (MiFIR, por sus siglas en inglés).

AFME “ha comprobado que los mercados de renta variable europeos son notablemente menos dinámicos y líquidos que sus homólogos estadounidenses”. Y esto, como se observa el índice de rotación de acciones de Europa, se explica, “en gran medida, por la fragmentación a nivel nacional de los mercados de la UE, que operan bajo un marco regulatorio altamente complejo”.

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En este sentido, advierten de que el mercado europeo de renta variable tiene menos de la mitad de tamaño que el estadounidense, pero cuenta con tres veces más grupos bursátiles. De la misma forma, en Europa hay 10 veces más bolsas para la cotización, más del doble de bolsas para la negociación y aproximadamente 20 veces más proveedores de infraestructuras postnegociación.

“Es probable que esta estructura de mercado sea uno de los factores que motiven a las empresas europeas en alto crecimiento a cotizar fuera de la Unión Europea”, destacan en un comunicado. Por ello, AFME “defiende dotar de mayor liquidez y profundidad a los mercados europeos para hacer frente a la excesiva fragmentación nacional actual”.

Priorizar la competitividad

Asimismo, piden a los responsables políticos europeos priorizar la competitividad del mercado de renta variable de la UE mediante la puesta en marcha una base de datos -consolidated tape en términos técnicos-, “que en la práctica supone una puerta de entrada de datos compartidos por todos los mercados para conseguir mayor liquidez”, con el objetivo de “revertir la preocupante tendencia del volumen de negocio del mercado de renta variable de la UE”.

“Después de muchos años en los que no hemos conseguido establecer ningún tipo de sistema de datos consolidado, ahora estamos más cerca de alcanzar este objetivo. Ya es hora de que los legisladores dejen de lado los intereses de cualquier grupo concreto y tomen decisiones en beneficio de la UE en su conjunto”, destaca Adam Farkas, CEO de AFME.

“Lo importante es que trabajemos en conjunto para aumentar la liquidez global de la UE, e instamos a los responsables políticos a establecer un marco jurídico que garantice los mejores resultados posibles para los usuarios de los mercados de capitales, como inversores y ahorradores”, añade.