El tráfico comercial se está convirtiendo en una amenaza para la inflación. Los viajes por mercancías por vías marítimas y el coste del viaje desde Asia hacia Europa y los Estados Unidos no deja de subir, a lo que hay que sumarle la subida del 50% en el último año del precio del barril de crudo.

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Un cóctel peligroso que puede traducirse en el aumento de los precios de estos productos que vienen de otras latitudes, aumentando mucho más los niveles de inflación, que en el caso de España se encuentra en máximos del año.

El Baltic Dry Index, que mide el coste medio de los fletes marítimos mundiales, sube un 170% en el último año y el CCFI, que lo hace de los fletes que proceden de China, se eleva en los últimos 12 meses un 240%. 

Y hablamos de grandes cargamentos, el coste de trasladar un contenedor desde China hasta Europa para una pequeña empresa se ha multiplicado hasta por cinco. 

El Baltic Dry Index (BDI), elaborado diariamente en Londres a través de encuestas a propietarios de navieras, aportan lo que les cuesta el coste medio por tonelada que fletan sus buques.

Baltic Dry Index

Es un índice creado en 1.744 en un café de la City londinense, y que refleja la salud y la dirección en la que avanzan los mercados, al recoger la cantidad de contratos mercantiles que se cierran en las principales rutas marítimas del planeta. 

Se trata de cuatro modalidades de navíos como son Handysize, Supramax, Panamax y Capesize, que varían en función de su tamaño, y cuyos contratos de futuros se cotizan en el mercado. Los buques transportan todo tipo de materias primas como son algodón, azúcar, carbón, hierro, soja o trigo. 

El China Containerized Freight Index (CCFI) rompió sus máximos históricos a finales de 2020 y desde entonces no se ha tomado un respiro:

CCFI

Lanzado por primera vez en 1998 por Shanghai Shipping Exchange, EL CCFI se basa en la tarifa de flete y el volumen de 12 rutas en todo el mundo. Los puertos de salida incluyen los puertos de Dalian, Tianjin, Qingdao, Shanghai, Nanjing, Ningbo, Xiamen, Fuzhou, Shenzhen y Guangzhou. 

El cierre parcial, por culpa de un brote de coronavirus, del puerto de Ningbo, el segundo más activo de China, durante dos semanas (que acabaron este martes) ha elevado la incertidumbre aún más en fechas recientes. 

China es el país exportador más grande del mundo, y sus envíos reflejan no solo su nivel de producción nacional sino también la demanda mundial.  

Ocho de los diez puertos más activos del mundo están en China y todos están cargando y descargando con mayor lentitud debido a las restricciones provocadas por el Covid. 

Estos retrasos están provocando, a su vez, que muchos barcos estén anclados en la bahía de San Pedro de California, esperando el acceso a los puertos de Los Ángeles y Long Beach. 

Precios más altos 

Estos problemas están relativizando el impacto benéfico de los descensos vividos por el precio del crudo y de algunas materias primas el último mes. 

Incluso se teme que pueda haber problemas de desabastecimiento en Occidente ante el esperado repunte del consumo en Navidad

Todo esto se traduce en mayores costes que serán repercutidos en los precios finales de todas estas mercancías. Es decir, más inflación.

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