Hubo dudas, pero al final las compras se impusieron. El Ibex 35 sumó un 0,22% en la última semana completa de mayo, de manera que encadenó su séptima consecutiva al alza. Hasta los 9.224,6 puntos en los que echó el cierre. Una racha en verde tan larga que hay que remontarse hasta el quinto mes de 2018 para encontrar un comportamiento similar.

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El índice español consiguió esquivar las amenazas de paso acelerado por caja que en algunas sesiones se llegaron a temer y, al término de una semana plagada de sesiones anodinas de estrechos movimientos -de menos de una décima- al alza y la baja, logró alzarse con nuevos máximos anuales y de los últimos 14 meses. Eso sí, hasta su cotización previa al estallido de la pandemia, aún resta un 9,3% que remontar.

Los pulsos entre los que apostaban por estirar los avances de las cotizadas españolas y los que se decantaban por asegurar parte de las ganancias cosechadas antes de un verdadero sobresalto para los mercados fueron el pan de cada día de las bolsas europeas. Y esta vez también de Wall Street, que este viernes ponía punto final a un mes de mayo en el que se hizo malo el viejo refrán que invita a las ventas a estas alturas del año.

Las claves del repunte que engordó hasta el 14,3% el acumulado alcista del Ibex 35 desde que empezó el año fueron varias. En primer lugar, los analistas no dudan en señalar hacia la contundencia de los bancos centrales para defender la continuidad de sus estímulos, especialmente en EEUU, donde es más frecuente ver divisiones entre los discursos de los altos cargos de la Reserva Federal (Fed).

Después, pero no menos importante -y especialmente decisivo en el caso del índice español-, la positiva evolución de los planes de vacunación contra la Covid-19. Un progreso que en los últimos días se tradujo también en el fin de medidas de distanciamiento, cierre perimetral y restricciones sectoriales. Una noticia esperada desde hace tiempo por sectores como el turístico.

Sabadell vs. Indra

En el acumulado semanal, el impulso de los valores cíclicos resultó evidente con tan solo un vistazo a la tabla de revalorizaciones. Bancos, empresas turísticas, industriales e inmobiliarias se colocaron como motor de los avances para el, de momento, colofón de una racha alcista que resultó en ganancias acumuladas del 7,7%.

Al frente de los avances, Banco Sabadell, un 6% arriba arropado por las expectativas generadas en torno a su plan estratégico. El mismo a cuya presentación los analistas juzgaron modesto resultando en pérdidas del 6,5% para su cotización en la jornada del viernes.

El bloque de valores ganadores de la semana incluyó nombres como IAG y Meliá Hotels, empatadas un 5,4% al alza. Un 4,6% remontó ArcelorMittal y las siguientes en el ranking fueron las socimis Merlin Properties y Colonial, un 4,5% al alza en ambos casos.

Del otro extremo de la tabla de revalorizaciones, uno de los protagonistas de la semana. Indra dio su adiós al ya expresidente Fernando Abril-Martorell con descensos del 12,6%. Un duro golpe para la tecnológica, que finalmente tiene en Marc Murtra a su nuevo hombre fuerte, aunque con menos poderes que su predecesor.

La farmacéutica PharmaMar (-9,3%), también cedió a pesar de los avances presentados en su estudio del Aplidín sobre la Covid-19. Solaria (-4,6%), ACS (-2,7%) e Inditex (-2,5%) se vistieron de algunos de los rojos más intensos.

La última de la semana

Al término de la sesión del viernes, en la que el Ibex logró arañar avances del 0,42%, Inditex se colocó como principal valedor de las ganancias, pues sumó un 2,5% a su gráfica. Aplauso del mercado después de haber recibido una generosa mejora de recomendación de los analistas de HSBC, que situaron el precio objetivo de la textil en los 36 euros por acción.

Cerca de esa cota se quedó Siemens Gamesa (+2,3%). A una mayor distancia, despuntaron valores como Merlin Properties (+1,9%), Mapfre (+1,7%) y Almirall (+1,5%).

En el lado de los descensos, más allá del mencionado castigo al Sabadell, descensos para Fluidra (-2,5%), Meliá Hotels (-2%), Solaria (-1,5%) y Bankinter (-0,6%), que tuvo que lidiar con unas recomendaciones de inversión menos optimistas que las de la criatura de Amancio Ortega.

Las acciones de Telefónica perdieron un 0,3% aunque lograron llegar al cierre semanal por encima de los 4 euros por acción. Una cota que mantuvieron por un margen de 3 céntimos en la semana en la cual la compañía dio detalles de su próximo dividendo elección.

La prima se estrecha

Mientras tanto, el consistente e insistente mensaje de los bancos centrales tuvo también su efecto en el mercado secundario de deuda. Los bonos españoles a diez años vieron su rentabilidad menguar hasta el 0,47%, más de un 15% por debajo de los tipos a los que arrancaron la semana.

Dado que el mensaje de las instituciones monetarias favoreció fundamentalmente a aquellos países más endeudados y castigados por la pandemia, la prima de riesgo también reflejó el nuevo sentimiento de mercado. La brecha de los papeles españoles con sus comparables alemanes de referencia se destensó hasta los 67 puntos básicos.