Banco Sabadell encaja con descensos de hasta el 7,2% en bolsa la puesta de largo de su esperado plan estratégico, con horizonte en el ejercicio 2023. Los analistas habían puesto tantas expectativas en la hoja de ruta de la entidad que consideran que se trata de un proyecto "sin sorpresas" con el que su gerencia busca "ganar tiempo" para resolver algunas de sus grandes tareas pendientes.

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Este desencanto por parte de las grandes casas de inversión es el que explica los retrocesos que sufre este viernes el Sabadell, que paso a paso acumulaba una remontada de casi el 100% en los últimos seis meses. Un ascenso motivado en gran medida por las expectativas que se habían depositado en este plan y que su alta dirección había alimentado con algunas pistas sobre el sentido del mismo, especialmente en la reciente junta de accionistas del banco.

Una señal inequívoca de la escasa euforia del mercado con el plan presentado este viernes por César González Bueno, consejero delegado del Sabadell desde hace solo dos meses, estaba en los precios objetivos que las firmas de inversión otorgaban al banco tras un primer análisis del mismo. En muy pocos casos, mejoras de potencial. En la mayoría, cotas en línea o incluso inferiores con su actual cotización, en zona de máximos anuales.

Objetivos "difíciles de conseguir"

Uno de estos últimos casos menos amables lo ponían los analistas de Barclays, con consejo neutral para el banco vallesano y un precio objetivo de solo 0,59 euros por acción. Dicho de otro modo, un potencial bajista del 12,6% frente a su cierre de ayer tras conocer "unos objetivos en línea con lo que estábamos esperando".

Los planes para ahorrar costes, especialmente en España, no dan en la firma un crecimiento de beneficios tan abultado como espera el propio Sabadell. En lugar de las ganancias de 700 millones de euros que la entidad se ha marcado para 2023, en Barclays no contemplan cifras más allá de los 418 millones. En resumen, aunque ven "creíbles" sus objetivos de costes y las asunciones macroeconómicas que se dibujan en el plan, en lo que respecta a la línea final del balance apuntan que "sería díficil de conseguir estos objetivos".

Desde el grupo español Alantra también se muestran neutrales ante un valor para el que no ven fundamentales que justifiquen precios en bolsa más allá de los 0,6 euros por acción. De nuevo, por debajo de su cotización más reciente. Y una conclusión aplastante: "Nuestra impresión es que Sabadell está tratando de ganar tiempo con este plan con la intención de intentar vender TSB más adelante y/o recurrir a fusiones y adquisiciones eventualmente".

Los analistas de la firma consideran que el objetivo de mantener una ratio de capital CET 1 Fully-Loaded por encima del 12% "parece desafiante" a tenor de la escrupulosa reducción de costes por riesgos que se quiere ejecutar. En la misma línea comentan que "sin cambios a la vista" y "sin sorpresas importantes", las métricas desplegadas por la hoja de ruta se antojan "demasiado optimistas".

Algo más entusiastas son en Citigroup, cuyos analistas siguen emitiendo una opinión neutral sobre el Sabadell, pero le conceden un potencial alcista de casi el 4% hasta los 0,7 euros por acción en los que establecen su precio objetivo. En esta firma consideran que los objetivos desplegados por la entidad son "sensatos" y que se fundamentan en una "estrategia creíble".

Desde el banco estadounidense de inversión subrayan que "la ejecución dle plan se bassa en una nueva organización con una mejor contabilidad". En este punto, subrayan que "el foco de la gerencia se está desplazando desde una gestión de unidades de negocio por ingresos hacia la rentabilidad". Aquí hace una mención especial a su unidad de más peso, la banca minorista española, que en virtud de lo dispuesto en el plan se enfrena a una "transformación radical con el foco en la reducción de costes, la digitalización y el crecimiento objetivo".

Alcanzables, pero no ambiciosos

Por su parte, los expertos de Jefferies consideran que el plan de recorte de costes podría haber ido más allá. En su opinión, los 100 millones de euros que se establecen como meta están "ligeramente" por debajo de lo que venían descontando en sus previsiones sobre la hoja de ruta que finalmente ha visto la luz este viernes.

Más entusiasta se muestra Nuria Álvarez, analista de banca de Renta 4, que considera que, aunque "el plan es continuista con la política llevada a cabo basada en recuperar rentabilidad, programas de eficiencia y digitalización", aspira a objetivos "alcanzables". Eso sí, que lo ve así porque también cree que "no son ambiciosos".

Sus previsiones de cara al ejercicio 2023 pasaban por un beneficio de 477 millones de euros, algo más amables que los 466 que hasta hoy marcaba el consenso de mercado. No obstante, estima que para cumplir con el objetivo de rentabilidad (ROTE) planteado serían necesarios, al menos, 631 millones de euros.

Fuerte volumen en bolsa

Mientras tanto, los volúmenes de negociación acumulados por las acciones del banco en este paso atrás dejaban claro que el Sabadell era uno de los claros protagonistas de la sesión de este viernes. Al término de la sesión, habían cambiado de manos más de 79,98 millones de acciones del banco vallesano, cuando su media anual de una sesión completa apenas si alcanza los 41 millones de títulos, según datos oficiales extraídos de Infobolsa.

En los cruces más bajos de la sesión, las acciones del Sabadell llegaban a venderse a 0,626 euros por acción. En sentido opuesto, los cruces más optimistas de la jornada, que tenían lugar a primerísima hora, se veían compras por hasta 0,681 euros. Una cota que en esos momentos se traducía en avances del 0,89% frente a su cierre de la víspera. Al cierre, el último cruce tenía lugar en los 0,6312 euros por acción: caídas del 6,54%.