Una nueva temporada de resultados, la del tercer trimestre del año, arrancaba este martes en Wall Street. Las expectativas que se habían generado después de un primer semestre en el que los números de negocio superaron las previsiones más agoreras parecían ahora demasiado elevadas para unos meses en los que los rebrotes han golpeado duro.

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El más claro ejemplo de este panorama lo arrojaba la tasa de inflación de septiembre en EEUU, que también ve la luz este martes. Con un incremento interanual del 1,7% en la tasa subyacente, el índice de precios al consumo se queda una décima por debajo de lo esperado para este periodo, lo que implica también un consumo más comedido del que se descontaba.

Con estos dos ingredientes sobre la mesa, Wall Street cerraba este martes a la baja. El Dow Jones caía un 0,55% hasta los 28.679,8 puntos, mientras que el S&P 500 alargaba la caída hasta un 0,63% en los 3.511,9 puntos. Por su parte,el tecnológico Nasdaq limitaba las pérdidas al 0,1% en los 11.863,9 puntos.

Las ventas minoristas semanales de las que da cuenta el índice Redbook también daban cuenta de esta minoración del consumo fruto del regreso de muchas medidas de distanciamiento para evitar el galopante número de contagios por coronavirus que sufren algunas regiones.

En los últimos días, apenas subían un 1,2% frente al año pasado, cerca de la mitad que hace una semana. Y eso que la Reserva Federal (Fed) ha mostrado su firme disposición a permitir que la inflación rebase temporalmente el umbral del 2%.

Bancos

De entre las compañías que publicaban resultados, tres gigantes de Wall Street. De una parte, JP Morgan Chase, que ha dado a conocer resultados más sólidos que los esperados, pero con márgenes más débiles de lo previsto que se traducían en caídas del 1,6% para su gráfica. Los beneficios netos de la entidad han llegado a 9.443 millones de dólares, unos 2,92 dólares por acción frente a los 2,68 dólares de hace un año.

En el caso de Citigroup, castigo del 4,9% a su gráfica después de que el banco haya anunciado resultados por encima de pronósticos, pero inferiores a los conseguidos hace un año. Con los costes de crédito estabilizados y un fuerte impulso en su área de clientes institucionales, el beneficio neto ha alcanzado los 3.200 millones de dólares, lo que se traduce en 1,4 dólares por acción frente a los 91 centavos que señalaban las previsiones.

Más dulces eran los números de BlackRock, que subía un 3,9% al cierre tras haber informado de beneficios por 1.360 millones de dólares, lo que se traduce en unas ganancias ajustadas por 9,22 dólares por acción. Este número se quedaba holgadamente por encima de los 7,77 dólares por título que señalaban las proyecciones de FactSet. Además, sus ingresos subieron un 18% en el tercer trimestre.

Vacunas

Más allá de este pistoletazo de salida a la temporada de cuentas, Johnson & Johnson (-2,3%) se colocaba en la picota tras haber parado sus ensayos clínicos para su prototipo de vacuna contra la Covid-19. Como ya le ocurrió a AstraZeneca, se ha tomado esta decisión por la reacción adversa detectada en uno de los participantes voluntarios de sus estudios.

También muchos miraban hacia Amazon (+0,02%), que esta pasada madrugada ha iniciado su Prime Day, que se extenderá hasta mañana miércoles. Dos días de descuentos en una amplia variedad de productos de su catálogo que tiene el objetivo de generar un amplio nivel de ventas un mes antes del Día del Soltero que su rival china Alibaba celebra el 11 de noviembre.