La sospecha de muchos inversores se ha convertido en certeza en un análisis de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). El supervisor ha publicado un estudio en el que señala que la rentabilidad neta de los fondos y sicavs gestionados por la banca ha sido inferior a la conseguida por gestoras independientes en la última década.

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Los datos que maneja la CNMV indican un rendimiento medio anualizado del 2,8% para los vehículos de inversión a cargo de entidades financieras, mientras que la cifra se eleva al 4,3% para los independientes. Las cifras se refieren al periodo comprendido entre 2009 y 2019, tal y como señala el estudio 'Análisis de la rentabilidad y los gastos de las IIC (FI y sicav) domiciliadas en España entre 2009 y 2019'.

Los técnicos de la CNMV responsables del estudio -María Isabel Cambón, Gema Pedrón y Juan Ángel Gordillo- señalan que la brecha entre independientes y bancos es más profunda en los vehículos focalizados en renta variable. En esta categoría, la ventaja de los primeros llega a ser de 10 puntos porcentuales en algunos ejercicios.

Los bancos de inversión ganan

En el sentido contrario, la diferencia se vuelve "próxima a cero" en fondos y sicavs enfocadas hacia la inversión en renta fija. En este sentido, cabe subrayar el impacto de que en el periodo estudiado se hayan mantenido en zona de mínimos históricos los tipos de interés oficiales de las grandes economías del mundo.

Sin embargo, en esta regla hay una excepción si se consideran a parte los bancos enfocados en el negocio de inversión. En este caso, los rendimientos obtenidos por sus vehículos de inversión son superiores a los que marcan tanto los bancos comerciales como los gestores independientes. No obstante, aquí también hay una excepción, pues no consiguen aventajar a sus rivales en la categoría de fondos mixtos, donde sus competidores consiguen más ganancias.

Menos cuota independiente

A pesar de este peor comportamiento, la gran red comercial de los bancos, su más sencillo acceso al ahorrador y el perfil mayoritariamente conservador del inversor español ha hecho que las entidades financieras vayan atesorando una cuota cada vez más representativa. Si en 2009 suponían un 74% del patrimonio total del sector, al término del año pasado alcanzaban un 85%.

El patrimonio gestionado por firmas dependientes de entidades bancarias ha pasado de 135.216 hasta 235.837 millones de euros en este periodo. Un incremento que supone un 74% más en términos relativos.

De su parte, las independientes han visto mermar su cuota en un 13%: desde 48.626 hasta 42.321 millones de euros. Y eso a pesar de la proliferación de firmas a lo largo de esta última década.

Otra de las evidencias que arroja el estudio es que el rendimiento neto de fondos y sicavs españolas fue similar o superior al de la media de los países de la Unión Europea (UE) en la mayoría de categorías. Esto pone en cuestión las conclusiones a las que el regulador europeo ESMA había llegado en anteriores estudios.

El talón de Aquiles de las retrocesiones

Además, los técnicos de la CNMV señalan que, a diferencia de lo que ya venía ocurriendo en otros países europeos, los fondos españoles no diferenciaban explícitamente las comisiones de comercialización (retrocesiones) hasta la entrada en vigor de MiFID II. En este sentido, ponen el acento en que los rendimientos conseguidos serían aún superiores y los gastos de gestión más suaves -ESMA no contabiliza los de distribución cuando se especifican- si se tuviera en cuenta esta particularidad.

Por lo que se refiere al tema de las comisiones, el estudio también concluye que las instituciones de inversión colectiva dirigidas a institucionales aportan un mayor rendimiento que las destinadas a minoristas.

De una parte, los técnicos de la CNMV señalan que los costes son "considerablemente menores" en las primeras clases, pero además apunta que suelen tener una mayor ponderación en renta variable, un activo que registró un mejor comportamiento en el periodo analizado.