La cuenta atrás ha comenzado para que muevan ficha los interesados por BME, entre los que está Euronext. Este lunes arranca el periodo de aceptación de la oferta planteada por Six Group y se alargará hasta el próximo 11 de mayo. Cualquier contraopa tendrá que llegar, como tarde, antes del próximo 6 de mayo.

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El tiempo para que la guerra de ofertas por el control de BME tenga lugar ha entrado en su recta final. Si bien estas contraofertas podrían haberse producido desde que los suizos de Six Group hicieron oficial su oferta el pasado 18 de diciembre, en el mercado se daba por hecho que no llegarían hasta que los términos definitivos de su puja estuvieran en negro sobre blanco.

Los analistas resumen en dos los motivos de esta espera. El primero y más evidente, poder conocer en detalle todos los pormenores de la operación para asegurar que cualquier contraoferta planteada mejorase las condiciones ofrecidas por Six. El segundo, igual o más importante, saber de antemano cuáles son las prerrogativas que ha exigido el Gobierno español para dar su visto bueno a una operación que pone en juego el futuro de una institución crítica como es BME, la sociedad rectora de las bolsas y otros mercados oficiales españoles.

Solo una vía: el precio

En este sentido, aunque el precio original de 34 euros por acción ofrecido por Six supone una barrera elevada por la prima que suponía frente a la cotización de BME antes de la oficialización de su oferta, no es tarde para la llegada de un competidor que mejore la puja. En este sentido, cabe recordar también que el importe final quedará reducido a 32,98 euros por título, ya que de la cifra inicial se descuentan los dos dividendos que la española ha pagado (en diciembre) y tiene previsto pagar (en mayo).

En cualquier caso, un eventual competidor como Euronext, que en varias veces ha mostrado su interés por BME sin llegar a formalizarlo, debería mejorar la oferta de Six elevando el precio de la contraprestación ofrecida o extendiendo la oferta a un número mayor de valores. Dado que el segundo supuesto no es posible, porque la actual oferta ya se dirige al 100% de las acciones de la sociedad rectora de la bolsa española, no quedaría otro camino que el de rascarse el bolsillo.

Con independencia de que llegue un competidor, la opa podría alargarse en el calendario. Esto se debe a que los suizos se han reservado el derecho de ampliar el plazo inicialmente establecido en 43 días naturales hasta el máximo previsto por la ley española, de 70 días.

Esta prórroga llegaría, previsiblemente, si el número de adhesiones a su oferta no evoluciona conforme a sus estimaciones, si bien Six se ha comprometido a sacar adelante la operación con la simple aceptación del 50% de las acciones de BME más una. Además, los suizos han mostrado su desinterés en acabar con los días de la española como cotizada, algo que solo harían si se quedaran fuera de su control acciones por menos de un 5% del capital en manos de inversores que en ningún caso sumasen más de un 3% individualmente.