Ya hay recuento. Solo un 10% de los accionistas ‘díscolos’ de Mediaset España que habían mostrado su oposición a la fusión con la matriz italiana del grupo han pedido recuperar el control de sus acciones. En números redondos, únicamente los titulares de 3,79 millones de títulos.

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Mediaset España ha anunciado la cifra a través de una información relevante remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Como habían anticipado los analistas consultados por Invertia, la cifra ha sido raquítica: solo un 9,7% del total que había solicitado su derecho de separación de la compañía y solo un 1,15% del capital social.

Con esta marcha atrás, son 35,23 millones de títulos los que siguen congelados, según ha informado la compañía. Son los correspondientes a las carteras de los inversores que habían manifestado su desacuerdo con la fusión para la futura creación de MFE y a los que Mediaset ha prometido una recompra a razón de 6,5444 euros por título.

'Se vende' a la vista

Los analistas que más de cerca siguen el proceso de fusión abierto en Mediaset consideran que más pronto que tarde los titulares de estos 3,79 millones de acciones les colgarán el cartel de ‘se vende’. En este sentido, consideran que los que se han acogido a esta opción lo habrán hecho más por necesidades de liquidez que por oportunidad, ya que actualmente estos títulos cotizan a precios muy inferiores a los del momento de su congelación inicial.

Por si fuera poco, el importe ofrecido en la recompra supone una prima del 65% frente al precio de cotización en el mercado. Hace solo dos días, cuando acabó el plazo para desistir del derecho de separación y recuperar las acciones, el sobreprecio que ofrecía Mediaset era del 48%.

Desde el grupo de televisión se calculaba que el nacimiento de la nueva MFE estuviese listo antes de que acabase 2019. A finales del primer trimestre de 2020 todavía no está claro si la operación será posible. Y eso a pesar de que Mediaset ha renunciado a varias de sus pretensiones para establecer un sistema de derechos políticos que favoreciera a los Berlusconi frente al grupo francés Vivendi.