No es ningún secreto. La baja rentabilidad en un entorno de tipos de interés en mínimos ha obligado a muchos inversores a buscar mayores retornos en activos que, hasta hace unos años, ni siquiera se hubiesen planteado introducir en cartera.

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Incluir renta fija de más riesgo para los conservadores, subir el peso de la renta variable en los perfiles moderados o apostar por los activos alternativos en los de más riesgo se ha convertido en el pan de cada día en la industria de fondos de inversión y, este incremento del riesgo en cartera preocupa, y mucho, ante la posibilidad de nuevos episodios de volatilidad que puedan provocar bruscos descensos por las elevadas valoraciones en algunas clases de activos.

Tanto el Banco Central Europeo (BCE) como la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), llevan tiempo advirtiendo sobre las tensiones de liquidez en determinados segmentos de mercado. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha sido el último en pronunciarse al respecto esta semana en el Foro de Davos, al advertir de la tentación que supone para los hogares el “dinero fácil” en un momento de elevado endeudamiento.”Estoy preocupada por el mayor apetito por el riesgo para lograr rentabilidades más altas”, reconocía la presidenta del organismo Kristalina Georgieva durante una de las ponencias del Foro.

"Muchos fondos presentan una liquidez que no se corresponde con los activos subyacentes en los que invierten"

La preocupación no es nueva. En 2019 se vivieron episodios de auténtico pánico como el cierre a los reembolsos de varios fondos inmobiliarios de M&G en Reino Unido. Pero cuidado con pensar que el riesgo está limitado a los activos poco líquidos como los inmuebles. Los expertos creen que este 2020, con los principales índices mundiales en renovando máximo tras máximo, podrían repetirse episodios como el sufrido por el popular fondo de bolsa europea Woodford Equity Income Fun del gestor Neil Woodford, que el pasado año se vio obligado a suspender los reembolsos al no poder hacer frente a las peticiones de salida de sus partícipes. Un ‘corralito’ en toda regla.

UN RIESGO LATENTE

“Estas crisis no son nuevas en el mercado, se repiten cada cierto tiempo porque muchas vees los fondos acumulan un nivel de liquidez que no se corresponde con los activos subyacentes en los que invierten”, explica Carlos Fernández, profesor del máster in International Finance del IEB. “Por ejemplo, no tiene sentido que un fondo inmobiliario cuenta con una liquidez diaria”, indica.

Fernández recuerda la fuerte crisis que, precisamente por este motivo, vivieron los 'hedge funds' y algunos fondos que invertían en renta fija y en bonos convertibles en 2008. “No importó que sus gestores fueran los mejores y que contaran con un ‘track record’ excelente; todos sufrieron episodios de crisis por no haber cerrado ese 'gap' entre la liquidez ofrecida y el activo de la inversión a tiempo”, explica el profesor del IEB.

Uno de los gestores quemás presente tiene este riesgo de liquidez en su estrategia es Beltrán de la Lastra. El director de inversiones de Bestinver asegura que la mayor dificultad en estos casos es detectar 'el mal' a tiempo. “Es un riesgo latente, pero no se ve”, indica. En la presentación de previsiones para 2020 de la gestora de Acciona, De la Lastra reconoció que “estamos notando problemas en algunos nichos, más allá de algunos fondos inmobiliarios británicos; también en el segmento de crédito e incluso en algunos de renta variable que han subido mucho y que, en caso de un revés, pueden sufrir fuertes caídas y no ser capaces de hacer frente a los reembolsos de sus inversores”.

"Al mercado le preocupa el elevado endeudamiento de empresas 'high yield' que no han mejorado márgenes"

En el mismo sentido se manifiesta Javier Lendines, director general de Mapfre AM. “Una de las consecuencias de las políticas monetarias del BCE es que ha obligado a los inversores a asumir más riesgo en sus carteras y este es, precisamente, el mayor riesgo al que nos enfrentamos en los próximos años”, añade. Aun así, Lendines asegura que “de momento, en España no nos preocupa ni hemos detectado ningún fondo con este problema”, insistiendo en que los cambios bruscos del mercado que pueden desembocar en una oleada de ventas “son muy difíciles de prever”.

OJO CON ESTAS CLASES DE ACTIVOS

Desde el IEB dejan claro que “los riesgos existen” y que “la fuerte subida de las bolsas en un entorno de desaceleración puede provocar que, si el mercado se da la vuelta, el movimiento sea muy virulento”. En este sentido, Carlos Fernández apunta al mayor riesgo que observa en bonos corporativos que cotizan en los mercados interbancarios, así como en la las titulaciones o la deuda ‘high yield’ (de menor calificación crediticia, por debajo de BBB-). En este último punto indica que estos bonos se enfrentan “a un elevado nivel de vencimientos en 2022”.

Leandro de Torres, responsable de S&P Global en España, coincide en que sí se observa un notable incremento del apalancamiento financiero en empresas ‘high yield’ en las que han disminuido notablemente los márgenes. “No creemos que suponga un riesgo serio porque esta clase de activo aún supone un porcentaje reducido respecto a la deuda total, pero es cierto que de las 170 acciones de rating que hemos tomado sobre estas compañías, 4 a 1 han sido para realizar un ‘downground’”, indica De Torres. Aun así, los expertos mandan un mensaje de calma ante la posibilidad de un incremento de los impagos en este tipo de empresas que suponga una oleada de ventas de sus acciones o bonos. “Hacer impagos es muy difícil en un escenario en el que el dinero es tan barato”, explican.

Invertia69

ACTIVOS ALTERNATIVOS

Ante esta situación, y como estrategia más lógica, los expertos recomiendantener especial cuidado con los fondos alternativos que invierten en activos menos líquidos o estrategias más sofisticadas (como las 'long/short', muy utilizadas por los 'hedge funds' para tomar posiciones largas y cortas dentro de un mismo fondo o cartera) .

Según un estudio publicado el 10 de enero por ESMA (la CNMV europea), uno de cada cuatro fondos de inversión alternativos presenta una descorrelación entre la capacidad de liquidar activos para hacer frente a posibles reembolsos y el tiempo real que tardaría dicha liquidación, sobre todo en fondos de fondos que, según datos del organismo, están presentes en las carteras de un 31% de los inversores minoristas europeos. Ante este escenario, los gestores lo tienen claro: "Es crítico proteger el capital de los inversores que una distorsión brusca del mercado sea una oportunidad y no en un coste”, asegura Beltrán de la Lastra.