Mercados

Analistas prevén frenazo del euro y bonos periféricos hasta que Merkel encuentre socio de gobierno

Las urnas han confirmado en gran medida lo que los inversores ya habían descontado a la luz de los sondeos publicados, pero el fin de la gran coalición suma tensión a los inversores y pone a Merkel en la obligación de negociaciones más arduas hasta la inaguración de su cuarto mandato.

25 septiembre, 2017 15:31

Por Clara Alba y José M. Del Puerto

Los mercados han respondido con tibieza a los resultados de las elecciones alemanas. Esto se debe, según los analistas, a que las urnas han confirmado en gran medida lo que los inversores ya habían descontado a la luz de los sondeos publicados. Los expertos consideran que el freno a la apreciación del euro y el ascenso de las primas de riesgo periféricas serán las consecuencias más inmediatas de la falta de un socio claro para Merkel.

En este sentido, este mismo lunes el diferencial de los bonos alemanes de referencia en Europa con sus homólogos de países más endeudados ha sumado varios enteros. La prima de riesgo española ha ascendido hasta los 122 puntos básicos. Mientras tanto, el euro que la semana pasada cotizaba con holgura por encima de los 1,20 dólares, arranca la semana en 1,1867 billetes verdes.

Para Álex Fusté, economista jefe de Andbank, el proceso de coalición tras las elecciones llevará meses, quizá alargándose hasta diciembre. ¿En este sentido, hay quien ya apunta a nuevas elecciones como un escenario probable. Dejen que les diga que no lo creo¿, indica el experto, explicando que los responsables de los partidos políticos en Alemania tienen tradición de no bloquear coaliciones cuando estas son posibles. Además, ¿si hay una persona capaz de crear consensos, es Merkel¿, explica Fusté.

EL AUGE DE LA ULTRADERECHA

Con el ascenso de la ultraderecha, el comité de inversiones de Andbank recuerda además que ¿la irrupción de los populismos en Europa nunca augura nada bueno¿ para la renta variable. Pero no considera que esta situación vaya a impactar de forma contundente en las Bolsas del Viejo Continente. Tal vez más en las divisas. Explica Fusté que los resultados electorales suponen un obstáculo para el proceso integrador en Europa. ¿El 1,20 visto en el cruce EUR/USD supone un techo, pues los argumentos que venían sosteniendo la tendencia reciente han quedado, en gran medida, en entredicho¿, indica el experto. Así, los expertos de la firma consideran que la moneda única debería caer ante la nueva realidad.

En renta fija, consideran que el BCE tratará de calmar a los mercados con actuaciones en el mercado de deuda, que podrían resultar en un estrechamiento a corto plazo de las rentabilidades. ¿A largo, la visión sigue siendo negativa¿, insisten.

Por su parte, Christian Gattiker, estratega jefe de Julius Baer, coincide en que el proceso de negociación para lograr Gobierno será lento y tedioso, con lo que medidas como los recortes de impuestos y un aumento del gasto podrían retrasarse hasta el primer semestre de 2018. ¿El proyecto de integración europea también podría ver algunos retrasos¿, explica, indicando que desde el punto de vista del mercado el impacto será limitado en el medio plazo. Aun así, el experto recuerda que, en este tipo de escenarios, ¿la incertidumbre es favorable al bund alemán, negativa para los bonos periféricos y el euro y neutral para las acciones¿.

Los analistas de Allianz consideran que, si bien la reelección de Merkel para un cuarto mandato da lugar al escenario ¿que muchos inversores buscaban, el auge del nacionalismo de derecha ha debilitado su mando¿ y planta la semilla de una incertidumbre en buena parte prevista pero no deseada. En este sentido, desde la rama de gestión de activos de la principal aseguradora alemana, apuntan a lo que denominan el ¿superciclo¿ de elecciones a las que Europa se enfrenta este curso.

Ante este escenario, la casa radicada en Múnich, capital de la Baviera que es granero de votos para la canciller, hace hincapié en que las negociaciones para conseguir una coalición estable de Gobierno serán ¿complejas¿ y ¿pueden tomar varios meses¿. Un tiempo en el que se irán sucediendo el resto de citas electorales, la economía alemana seguirá desempeñándose ¿bien¿, gracias también a un euro más débil que ¿podría ser positivo para las compañías exportadoras¿.

MÁS DISCIPLINA FISCAL

En el banco de inversión suizo UBS llaman la atención sobre el hecho de que los liberales con los que parece abocada a pactar Merkel no son nada favorables a la ayuda fiscal a las naciones más endeudadas de la Zona Euro. Así, Mark Haefele, director de inversiones de la entidad advierte que si como todo apunta el FDP termina teniendo un papel clave en la cuarta legislatura de Merkel, ¿sería posible que observemos un incremento del diferencial entre los rendimientos de los bonos del gobierno alemán y los del gobierno de Italia, España, Grecia y Portugal¿. No obstante, consideran que el ajuste podría no ser inmediato, ya que ¿los mercados podrían esperar algún pronunciamiento en materia de políticas por parte de la nueva coalición¿.

La otra cara de esta previsible mayor vigilancia en las finanzas públicas es una mayor fortaleza del euro ¿pese a la posibilidad de que el euro abra a la baja¿, dice UBS anticipándose a lo que ha ocurrido este lunes. ¿La decepción ante la ausencia de una gran coalición¿ podría dejar paso a la valoración por parte de los inversores de una mayor disciplina fiscal, si bien la probable oposición de los liberales al establecimiento de un ministro europeo de Finanzas y la permanencia del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) podrían limitar el alcance de esta derivada.

Una postura más escéptica es al que adopta Diego Jiménez-Albarracín, responsable de renta variable del Centro de Inversiones de Deutsche Bank. Desde la mayor entidad de crédito germana explica no esperar ¿grandes reacciones¿ en el corto plazo. En el caso de la renta variable, augura una mayor dependencia del crecimiento en beneficios, que fija en doble dígito a pesar del adverso impacto de la apreciación del euro. En renta fija, considera que ¿el impacto inmediato será menor que el de la victoria de Macron en las elecciones francesas o el fallido referéndum de Renzi en Italia¿.

A la espera de que Merkel comience a tantear a sus posibles socios de gobierno una vez que los socialistas de Martin Schulz han optado por pasar directamente a la oposición y abandonar la gran coalición de la última legislatura, desde el banco alemán insisten en que ¿la política del BCE sigue siendo el eje impulsor de las rentabilidades de los bonos, pero podríamos ver algún efecto sobre las mismas según sea el calendario de emisiones del nuevo gobierno¿ y que si bien ¿en las próximas semanas surgirán dudas y la incertidumbre estará presente hasta la formación del nuevo gobierno, el impacto en los mercados será limitado¿ y pronto volverán a centrar su evolución en factores fundamentales.

JAMAICA NO ES UN PAÍS

Desde Bank of America señalan que, aunque ¿se mantiene una amplia mayoría pro-europea en el Parlamento¿, la mayor dificultad para la formación de Gobierno obligará a los mercados a ¿encarar una política alemana algo menos predecible¿. En este sentido, la entidad estadounidense vaticina que ¿puede que Alemania, por primera vez en un tiempo, esté ocupada con asuntos domésticos primero, lo que supondría que la velocidad y maniobras en torno al progreso europeo podrían ser menores que lo que habían esperado los mercados¿.

En el departamento de análisis de Bankinter se muestran aún más cautos con los futuros pactos, recordando que ¿si la coalición une a CDU, FDF y Verdes las dificultades podrían tener alcance europeo porque el FDF se opone a que exista un presupuesto europeo o una unidad bancaria europea debido al temor que les provoca que eso pueda terminar transformándose en una especie de subvención desde Alemania a otros estados miembros".

A su juicio, esta triple coalición, conocida como `Jamaica¿ por la combinación de sus colores políticos a la forma de la bandera del país caribeño, es la que ahora se presenta como la más probable si consiguen cerrarla (el acuerdo no será rápido) probablemente debilitaría al euro y eso vendría bastante bien ahora para las empresas exportadoras europeas.