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Las claves

El consejo de administración de la Corporación Radio y Televisión Española (RTVE) aprobó un incendiario informe que responde a las críticas del Consejo de Informativos en relación a los programas de infoentretenimiento Malas lenguas y Mañaneros 360, pero solo con los votos del 'bloque de investidura' que apoya al Gobierno, según ha podido confirmar EL ESPAÑOL-Invertia.

Eso significa que consiguió una mayoría, pero sin unanimidad, ya que los cuatro consejeros propuestos por el PP manifestaron su rechazo al documento que reivindicaba el trabajo de los programas externos de actualidad fichados esta temporada por el presidente José Pablo López.

Entre otras críticas el informe del Consejo de Informativos señalaba que ambos programas "incumplen de forma habitual y reiterada" las "normas fundamentales de elaboración de información" de la Corporación pública.

Fue precisamente López quien llevó el documento al último consejo y, tras una breve intervención con los principales detalles, se dio paso a una votación en la que copntó con el apoyo de los diez vocales de PSOE, ERC, Podemos, Sumar y Junts y el rechazo de los cuatro vocales elegidos por los populares en el Senado.

Una respuesta inédita de la dirección de RTVE al máximo órgano de sus informativos, que vela por la deontología de sus contenidos y su plantilla. Se hace además ante dos espacios que se contratan con productoras externas y en los que sus presentadores, Javier Ruiz y Jesús Cintora, han recibido muchas críticas por su falta de objetividad.

La Corporación RTVE ha considerado necesario formular una respuesta al informe emitido por el Consejo de Informativos de TVE en enero de 2026, "atendiendo a la relevancia pública alcanzada por dicho documento y a sus efectos sobre la imagen, el prestigio y el normal funcionamiento del servicio público audiovisual". En esta línea, desmintió todos los argumentos esgrimidos por el órgano de los redactores.

Según TVE, desde el inicio de las actuaciones del Consejo en mayo de 2025 el asunto ha generado una amplia repercusión en medios de comunicación de ámbito nacional, digital y regional, "con una difusión especialmente intensa a partir de la publicación del informe que ponía de manifiesto la politización de estos programas y su escaso rigor".

Del mismo modo, dice que la proyección mediática acumulada ha tenido una incidencia significativa en la percepción pública de la Corporación, afectando a su reputación y a la confianza depositada en RTVE como operador público. Indican que el informe contiene afirmaciones y "valoraciones de notable gravedad" referidas a programas concretos de la parrilla de TVE, Mañaneros 360 y Malas Lenguas, así como a los profesionales que los realizan.

Y continúa indicando que en la medida en que se formulan imputaciones relativas, entre otros extremos, a presunto sesgo ideológico, falta de rigor profesional y difusión de contenidos susceptibles de ser interpretados como constitutivos de delitos de odio, "se produce un efecto directo sobre el honor profesional de las personas afectadas y sobre el desarrollo ordinario de su actividad".

"La Corporación no puede permanecer en silencio ante acusaciones de tal entidad, que trascienden el ámbito interno y se proyectan de forma inmediata al espacio público, con consecuencias profesionales y reputacionales para RTVE y para quienes prestan sus servicios en ella", continúa señalando el informe que además incluye las alegaciones particulares de estos dos programas.

"RTVE entiende que la respuesta institucional resulta imprescindible para corregir y contextualizar el contenido del informe en aquellos extremos en los que se aprecian carencias relevantes, conclusiones no suficientemente sustentadas y, en determinados pasajes, afirmaciones inexactas o directamente falsas".

Por ello, continúan, RTVE asume la responsabilidad de preservar la integridad institucional de la Corporación, la credibilidad de sus contenidos y "el respeto debido a sus profesionales, mediante una respuesta proporcionada, fundada y orientada a la transparencia".

"Todo lo anterior se expresa con el máximo respeto al Consejo de Informativos de TVE, en atención a sus responsabilidades y a su reconocimiento en el marco legal aplicable", advierten. Aunque -continúan- "ese respeto institucional no es incompatible con el deber de la Corporación de defender su actuación y la de sus profesionales cuando se formulan imputaciones, como las que hace el informe".

La respuesta de RTVE constituye -concluyen- un ejercicio de responsabilidad institucional y de defensa del interés general, imprescindible para garantizar el adecuado desempeño del servicio público audiovisual y la confianza de la ciudadanía en la Corporación.

Por último, en un anexo se incluye la respuesta de los equipos de Malas lenguas y Mañaneros 360 en la que exigen una rectificación "inmediata y expresa de aquellas conclusiones del informe relativo a ambos programas que se han difundido públicamente sin base probatoria suficiente, con errores factuales acreditados y con un impacto reputacional grave sobre profesionales de RTVE".