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Las claves

The Walt Disney Company ha acordado pagar una multa civil de 10 millones de dólares como parte de un acuerdo para resolver las acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos de que vulneró la privacidad infantil en el portal de vídeos YouTube.

Así lo ha comunicado dicho Departamento de Justicia en la tarde de este pasado martes 30 de diciembre. Una denuncia a la institución alegó que Disney Worldwide Services y Disney Entertainment Operations no etiquetaron correctamente algunos vídeos que subieron a YouTube, los cuales eran “hechos para menores”.

Esto permitió que Disney y otras entidades que actuaban en su nombre recopilaran datos personales de menores de 13 años y utilizaran dicha información para publicidad dirigida.

La orden, que culmina un acuerdo anunciado el pasado mes de septiembre, exige que Disney cree un programa para garantizar que cumple adecuadamente con la ley de privacidad del país norteamericano en lo referente a la privacidad infantil, en lo referente a subir vídeos pensados para menores en portales como YouTube.

La sanción se enmarca en la ley estadounidense de protección de la privacidad infantil en línea (COPPA, por sus siglas en inglés), que se aplica cuando los contenidos se dirigen de forma evidente a menores de 13 años.

En estos casos, los contenidos mostrados en páginas web, aplicaciones y otros servicios en línea dirigidos a menores de 13 años deben notificar a sus padres o tutores sobre la información personal que recopilan y también pedirles un consentimiento verificable antes de guardar dicha información.

Vista de la entrada de los estudios de Disney en Burbank, California (EE.UU.), en una fotografía de archivo. Étienne Laurent EFE

En estos casos, la normativa refuerza las obligaciones de transparencia de las empresas y limita el uso que pueden hacer de los datos personales con fines comerciales.

“El Departamento de Justicia [de Estados Unidos] está firmemente comprometido en garantizar que los progenitores tengan voz y voto en cómo se recopila y utiliza la información de sus hijos”, ha declarado el fiscal general adjunto de la División Civil del Departamento de Justicia, Brett Shumate, en un comunicado.

Fue el pasado mes de septiembre cuando Disney buscó llegar a un acuerdo para resolver dichas acusaciones ante la Comisión Federal de Comercio.

El acuerdo no implica que Disney reconozca responsabilidad legal, pero sí supone el compromiso de reforzar sus mecanismos internos de cumplimiento. Entre otras cosas, la compañía tendrá que revisar sus procesos de subida y etiquetado de vídeos para asegurarse de que se clasifican correctamente cuando van dirigidos a niños.