Las claves
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Culture CAP7 Fund I ha irrumpido en la industria audiovisual española con una jugada que combina capital, ambición y una clara apuesta por la escala: su primer movimiento ha sido cerrar la compra de Onza Entertainment, una de las productoras independientes más activas del mercado nacional y en plena fase de internacionalización.
El vehículo, gestionado por Blackpearl Capital Management y respaldado, entre otros, por la Sociedad Estatal para la Transformación Tecnológica (SETT), nace con un tamaño objetivo de 60 millones de euros.
Su vocación es explícita, al convertirse en socio financiero de referencia para las empresas que quieran ganar tamaño en un sector cada vez más competitivo y globalizado.
La adquisición de Onza no busca ser un simple estreno de cartera, sino la pieza fundacional de un ecosistema que aspira a integrar talento creativo, músculo financiero y una gestión profesionalizada a lo largo de toda la cadena de valor del audiovisual. Desde la producción y la distribución hasta la postproducción, los servicios y la tecnología.
Fundada en 2013 por José María Irisarri, Nicolás Bergareche y Gonzalo Sagardía, Onza se ha consolidado como una figura relevante gracias a su capacidad para atraer talento y ejecutar proyectos de muy distinta envergadura, optimizando costes y procesos, un atributo especialmente valorado en un entorno de márgenes ajustados y mayor presión por parte de plataformas y cadenas.
Logo de Onza Entertainment.
Tras la operación, los fundadores seguirán vinculados a la compañía y Sagardía continuará como primer ejecutivo, lo que garantiza continuidad en el liderazgo al tiempo que se abre una etapa de crecimiento acelerado bajo el paraguas de Culture CAP7.
El mensaje que lanza el nuevo fondo es nítido: el audiovisual español necesita escala, capital paciente y estructuras profesionales si quiere competir de tú a tú en el mercado hispanohablante y, por extensión, en el mapa global del contenido.
La integración de Onza como plataforma sobre la que articular futuras inversiones apunta a una estrategia de construcción de grupo, en la que el fondo quiere incorporar creadores independientes y compañías complementarias que se beneficien de la capacidad de Onza para estructurar financieramente y ejecutar proyectos complejos.
En un momento en el que el flujo de producción se ha estabilizado tras el boom de los años de mayor expansión de las plataformas, operaciones como esta marcan una segunda fase del ciclo: menos euforia, más selección y más presión por construir actores de tamaño medio capaces de negociar en mejores condiciones con los grandes compradores de contenidos.
Culture CAP7 y Onza buscan ocupar precisamente ese espacio, con una propuesta que combina visión estratégica, disciplina inversora y un objetivo claro de creación de valor en el mercado audiovisual en español.
