Las claves
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Netflix busca calmar los ánimos tras posicionarse como la principal favorita para comprar a Warner Bros. La plataforma ha anunciado que descarta que haya cierres de estudios, así como despidos. También señala que "no habrá duplicidades" en caso termine de absorber al gigante cinematográfico.
Ted Sarandos y Greg Peters, directores ejecutivos de la plataforma, han enviado una carta a sus empleados para tranquilizarlos ante la posible compra. A pesar de la opa hostil iniciada el pasado lunes 8 de diciembre por Paramount Skydance, Netflix se sitúa en una posición favorita por parte de David Zaslav, CEO de WBD.
La misiva, enviada este mismo lunes 15 de diciembre, señala que Sarandos y Peters defienden que la operación busca "fortalecer uno de los estudios más icónicos de Hollywood, apoyar el empleo y garantizar un futuro sólido para la producción de cine y televisión".
Unas palabras que buscan también apaciguar tanto a la industria cinematográfica como al panorama político. Son muchas las dudas en Hollywood sobre si Netflix cumpliría y optaría por estrenos comerciales en salas de cine de las producciones de WBD cuando los acuerdos contractuales de la major con las salas comerciales expiren, que será en 2029.
Unas dudas que han llevado tanto a gremios de directores como el de intérpretes, que han solicitado reuniones formales con la directiva de Netflix y la cúpula de Warner Bros para exigir garantías.
De ahí que, en la misma carta, Sarandos y Peters hayan reafirmado su compromiso por mantener los estrenos cinematográficos de WBD.
Una operación que todavía no se ha realizado y que tiene visos de que será en 2026 cuando se sepa si WBD acabará en manos de Netflix, de Paramount Skydance o de ninguna de ellas.
Sede de Netflix en Los Ángeles, California, Estados Unidos.
Warner Bros Discovery llegó a un acuerdo con la plataforma roja para vender la compañía por 82.700 millones de dólares, incluyendo también los conceptos relacionados con la deuda.
Pocos días después, Paramount Skydance lanzó una opa hostil, ofreciendo a los accionistas de WBD 108.000 millones de dólares por hacerse no sólo con su apartado de cine y entretenimiento (Warner Bros, HBO y DC Comics), sino también con la parte de Discovery (CNN, Eurosport, TNT).
La lucha por hacerse con el control de una de las majors centenarias de Hollywood ha abierto la puerta a una mayor concentración empresarial en un sector ya dominado en Estados Unidos por un puñado de grandes grupos que aglutinan cine, medios, televisión y servicios OTT.
La fusión ha generado críticas sindicales y políticas. Recientemente, el Sindicato de Guionistas de Estados Unidos (WGA) denunció que la operación podría vulnerar las leyes antimonopolio.
Imagen de torre de agua brandeada en Warner Bros Studios, en Burbank, California
Senadores demócratas y republicanos como Elizabeth Warren, Mike Lee y Richard Blumenthal han advertido al Departamento de Justicia de que la nueva compañía tendría "capacidad para aumentar los precios televisivos en un contexto de inflación". Hasta el presidente Donald Trump se ha mostrado escéptico con esta fusión.
Sarandos y Peters han asegurado que la combinación de Netflix y WBD tendría una cuota de audiencia inferior a la de YouTube o a la que generaría una posible fusión entre Paramount y WBD.
