La Comisión de Ursula von der Leyen ha lanzado este miércoles un expediente sancionador contra el gigante holandés de las reservas hoteleras Booking por no actuar contra los anuncios fraudulentos y las estafas de suplantación de identidad mediante phishing en su plataforma.
Bruselas sostiene que esta inacción podría vulnerar la Ley de Servicios Digitales (DSA), que obliga a las grandes plataformas a evaluar diligentemente los riesgos y adoptar medidas para mitigarlos.
La plataforma también podría haber infringido la DSA en materia de transparencia, al no identificar claramente como publicidad aquellos anuncios cuyos proveedores pagaron para obtener una posición más destacada en los resultados de búsqueda que se muestran a los usuarios.
De confirmarse estos incumplimientos, el Ejecutivo comunitario podría imponer a Booking una sanción multimillonaria de hasta el 6% de su volumen de negocios anual en todo el mundo. No obstante, la compañía todavía está a tiempo de ofrecer a Bruselas un paquete de medidas correctivas para librarse de la multa.
En Europa, el 66% de las reservas hoteleras por internet se realizan a través de Booking. Al mismo tiempo, la plataforma cifra en un 500% el aumento de las estafas entre 2022 y 2024, con un volumen total de fraude de 4.200 millones de euros solo en 2024.
"Los europeos deben poder reservar sus vacaciones sin temor a ser víctimas de una estafa. La Ley de Servicios Digitales establece responsabilidades claras para que las plataformas aborden estos riesgos, y debemos garantizar que la principal plataforma de reservas de Europa se tome esas responsabilidades en serio", ha dicho la vicepresidenta de la Comisión responsable de Soberanía Tecnológica, la finlandesa Henna Virkkunen.
La compañía ha respondido que está "colaborando plenamente" con el Ejecutivo comunitario y abordando "de forma constructiva" los problemas planteados. "La seguridad, la confianza y la protección de los datos personales son prioridades fundamentales para Booking".
"Seguimos comprometidos a trabajar con los Gobiernos, organismos reguladores, fuerzas de seguridad y socios del sector para combatir la ciberdelincuencia y el fraude online, y proteger tanto a viajeros como a colaboradores", ha dicho un portavoz de la multinacional.
Bruselas ha decidido lanzar este expediente sancionador tras una investigación preliminar que incluyó el análisis de los informes de evaluación de riesgos presentados por Booking en 2026 y durante los tres años anteriores, la información publicada en sus informes de transparencia y las respuestas de la empresa a las solicitudes formales de información enviadas por la Comisión el 23 de septiembre de 2025 y el 26 de mayo de 2026.
La apertura del expediente no prejuzga la decisión final, para la que no hay plazos legales. El Ejecutivo comunitario investigará el caso con carácter prioritario y recabará nuevas pruebas mediante solicitudes de información, entrevistas e inspecciones. También puede adoptar medidas provisionales.
Las pesquisas de Bruselas se centrarán en primer lugar en los anuncios fraudulentos e incumplidores que aparecen en Booking. "Todos hemos oído hablar de casos de alojamientos inexistentes. Reservas un hotel, llegas a la dirección y el hotel no existe. Eso es ilegal", ha explicado el portavoz de la Comisión, Thomas Regnier.
La Comisión examinará si Booking ha identificado y evaluado adecuadamente los riesgos sistémicos vinculados a la difusión de estos contenidos ilícitos y si ha adoptado medidas eficaces para mitigar estos riesgos, incluida la retirada de los anuncios fraudulentos y los que incumplen la normativa.
El segundo foco de la investigación son las estafas de phishing que aprovechan los datos de las reservas y de los huéspedes de Booking. Bruselas analizará cómo se comparten estos datos con los proveedores de alojamiento, así como el diseño y el funcionamiento del servicio de mensajería de la plataforma.
También evaluará si Booking ha establecido salvaguardias suficientes para impedir que estos datos se utilicen indebidamente para perpetrar estafas de phishing y solicitar pagos fraudulentos.
"Nos preocupa que Booking no proteja suficientemente los datos tanto de los usuarios profesionales como de los particulares. Entre ellos figuran nombres, números de teléfono y direcciones de correo electrónico", ha señalado el portavoz.
Por último, el Ejecutivo comunitario examinará si Booking cumple las obligaciones de transparencia publicitaria establecidas en la DSA. Ahora mismo, los proveedores de alojamiento pueden aumentar la visibilidad de sus anuncios en los resultados de búsqueda de Booking pagando una comisión más elevada. "Los usuarios deben poder reconocer claramente que estos anuncios promocionados son, en realidad, publicidad", avisa Bruselas.
La investigación analizará si los usuarios pueden identificar fácilmente quién está detrás de cada anuncio, quién ha pagado por él, por qué se les muestra y cómo pueden modificar los ajustes que determinan qué publicidad reciben.
"En virtud de la DSA, los usuarios tienen derecho a saber cuándo se les muestra un anuncio y en nombre de quién. Sin esta información, no pueden distinguir si un alojamiento aparece en una posición destacada porque responde a su búsqueda o porque su proveedor ha pagado para ganar visibilidad", señala el Ejecutivo comunitario.
