Ávoris sale al rescate de Iberojet, la aerolínea en la que fue contratado como piloto Ángel García Rosique, pareja del exministro Miquel Iceta. La empresa cerró el ejercicio 2025 con unas pérdidas de 8,5 millones de euros y al borde de la quiebra técnica.
En concreto, la compañía aérea (a través de la sociedad Evelop Airlines) presentó un patrimonio neto negativo 73,25 millones de euros y un fondo de maniobra negativo de 26,82 millones, según las cuentas publicadas recientemente en el Registro Mercantil.
Ante esto, Ávoris -matriz de la aerolínea- inyectó 12 millones de euros a través de un préstamo participativo el 31 de diciembre de 2025 con vencimiento en 2027.
Se trata de operaciones habituales dentro de un grupo en el que se quiere evitar la caída de una de sus filiales a base de inyectar dinero con este tipo de créditos que computan como si fuera capital solo a efectos de evitar la quiebra.
En este caso no es la primera vez. El total de deuda participativa que Iberojet mantiene con Ávoris alcanza los 84,16 millones, lo que a efectos mercantiles permite restablecer su patrimonio neto ajustado en 10,9 millones (y evitar la disolución).
De esta cifra, 12 millones son del último préstamo, 6 millones proceden de otro préstamo participativo otorgado en 2021 y el resto se debe al reparto del rescate que recibió Ávoris Corporación Empresarial (empresa resultante de la fusión de agencias de viajes de Globalia y Barceló).
De los 320 millones concedidos para hacer frente a los efectos de la pandemia, Ávoris dio 66,16 millones a su filial aérea. Fue la división que más recibió dentro del grupo, por delante incluso de Halcón Viajes.
De hecho, Ávoris ya devolvió el préstamo otorgado por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). Un préstamo que no se ha librado de la trama Koldo.
Tal y como desveló este periódico, Koldo García facilitó presuntamente la contratación de Ángel García Rosique, marido del entonces ministro Miquel Iceta, para trabajar como piloto comercial en Iberojet.
La empresa estatal Correos (presidida entonces por Juan Manuel Serrano) asumió presuntamente los costes del avión comercial empleado para completar la instrucción.
También la habilitación de vuelo del marido de Iceta en aeronaves de gran tonelaje (modelos como el Airbus A330) tras haber suspendido un examen previo en Toulouse.
La contratación del marido de Iceta por Iberojet y la formación pagada por Correos aumentan las sospechas sobre el rescate de 320 millones del Gobierno al Grupo Ávoris y el posterior contrato de la empresa pública con la aerolínea.
Cabe recordar que la empresa pública Correos firmó una alianza estratégica con la aerolínea (entonces Evelop) para adaptar aviones de pasajeros y crear una línea de transporte aéreo de mercancías. Pero el proyecto fracasó.
Averías y crisis
A esto hay que sumar que 2025 fue un año negro en el plano operativo para la compañía, que opera vuelos regulares y chárter de largo radio a destinos del Caribe y Latinoamérica (Cancún, Punta Cana o La Habana) desde Madrid y Lisboa.
Así, durante el ejercicio 2025 registró graves incidencias técnicas con las aeronaves ocurridas principalmente entre los meses de junio y septiembre.
Según se detalla en las cuentas, esto provocó sobrecostes por unos 18 millones de euros, un daño agravado porque el conflicto bélico en Oriente Medio bloqueó la disponibilidad de aviones chárter de repuesto en el mercado, impidiendo cubrir la operativa habitual.
A pesar del agujero económico, devolvieron un A330-300 pero incorporaron otro A330-200, pasando de seis aeronaves en 2024 a siete en 2025 (cuatro A330, dos A350 y un A320).
Otra nota positiva es que cerraron con un volumen de negocio de 314,4 millones de euros (un 10% más que en 2024).
Asimismo, Ávoris estima que los flujos de efectivo que genera la aerolínea y la mejora en las perspectivas de su negocio permitirán la obtención de resultados positivos en los próximos ejercicios suficientes para hacer frente a los pasivos corrientes.
Cabe recordar que detrás de Evelop Airlines (conocida comercialmente como Iberojet) se encuentra el Grupo Barceló, que controla la aerolínea a través de su división de viajes Ávoris.
