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Aena busca una salida urgente para hacer frente a la pérdida de dos millones de euros en certificaciones que adelantaron por unos trabajos de mejoras que todavía no se habían ejecutado.

Según fuentes consultadas por EL ESPAÑOL, la empresa adjudicataria, CospLaan, recibió esos fondos y un mes después abandonó el proyecto tras presentar preconcurso de acreedores.

Ahora,el gestor aeroportuario trata de desbloquear la situación ante la negativa de la adjudicataria a pagar a las subcontratas, que amenazan con parar unas 90 obras en Cataluña, Alicante y Valencia.

Los contratos corresponden a pagos adelantados por unos trabajos en las obras de renovación del equipamiento de climatización en la terminal T2 del aeropuerto JT-Barcelona El Prat.

Según ha podido saber este periódico, el director de Infraestructuras de Aena, Antonio Roselló, ordenó a Francisco Rodríguez Angelina, gestor de cuentas responsable del proyecto, firmar estas certificaciones a favor de CospLaan.

El director presionó a su subordinado para que realizara la firma porque la constructora "no va bien y necesita dinero para funcionar", con lo que justificó la firma solicitada del proyecto.

Aena se ha puesto en contacto con este diario para "negar categóricamente" esas afirmaciones.

Gracias a esos contratos, Aena podría adelantar pagos a la empresa para que pusiera en marcha las obras.

Sin embargo, parte de esos trabajos todavía no se habían realizado, incluso había actuaciones sin planificar.

Angelina, responsable de validar que las certificaciones se correspondían con una obra ejecutada, se negó inicialmente a firmarlas, trasladando a su superior que los trabajos no estaban realizados.

Sin embargo, el director de Infraestructuras le dejó claro que se trataba de "una orden central" y que tenía que ejecutarla.

Finalmente, Angelina firmó esos contratos por un importe de unos dos millones de euros, con carácter previo a la ejecución efectiva de las obras.

Según afirman las fuentes consultadas por este medio, los pagos se materializaron en dos tramos: uno en noviembre de 2025 y otro en diciembre del mismo año.

Con esa inyección de liquidez, CospLaan iniciaría el desarrollo de los proyectos.

En cambio, en enero de 2026, solo un mes después de la concesión, la empresa se declaró en preconcurso y abandonó los trabajos.

Colapso de la constructora

Según confirma Aena a este periódico, la compañía comunicó que no podía seguir con las planificaciones y ejecución previstas en su contrato, a pesar de haber recibido los fondos.

A partir de ese momento, el proyecto ha quedado en punto muerto y las primeras certificaciones concedidas y pagadas pese a que los trabajos no se han acometido.

Las fuentes consultadas por EL ESPAÑOL-Invertia aseguran que "la constructora ha dejado de pagar a las subcontratas" y el bloqueo se ha extendido de forma inmediata a la obra.

La consecuencia: la paralización total de unos trabajos valorados en 6,67 millones de euros y, según confirman diversas fuentes a este periódico, el cese del gestor de cuentas 'obligado a firmar' esas falsas certificaciones ha sido cesado.

Desde Aena han declinado hacer comentarios al respecto de la situación laboral de su trabajador.

En los últimos tres años, CospLaan ha recibido 55 adjudicaciones, de las cuales 50 corresponden a obras.

Aena, a través del aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, figura como el principal órgano contratante con 13 adjudicaciones.

A día de hoy, la empresa todavía mantiene otros dos contratos con el gestor aeroportuario, vinculados al aeropuerto barcelonés.

Uno corresponde al suministro e instalación de sistemas tecnológicos para el cumplimiento de normativa de prevención, control y tratamiento de legionelosis.

En cambio, el otro incluye la renovación de climatización en cámaras de reguladores y obras de adecuación en el edificio IFCM, mejora que la compañía dependiente del Ministerio de Transportes asegura que "está finalizada".

Sin solución a la vista

Mientras tanto, según las fuentes consultadas, en el seno de Aena se busca una salida urgente para desbloquear la situación, aunque por el momento no parece haber una solución sobre la mesa.

La pasada semana se celebró una reunión de urgencia con las empresas implicadas para que "todo siga adelante como si nada", aseguran las fuentes.

La cita no llegó a buen término y parece que podría ser el desencadenante de la paralización de unas 90 obras en los aeropuertos de Barcelona, Valencia y Alicante.