El grupo Orange ha pagado 6.600 millones de euros de la deuda de su filial en España, MasOrange, con la banca acreedora, según ha confirmado EL ESPAÑOL-Invertia con fuentes financieras.
La compañía francesa ha hecho un movimiento que implica a su vez conceder un préstamo a MasOrange por este mismo importe (equivalente a dos tercios de su actual deuda) que se tendrá que pagar a la matriz en vez de a la banca.
Con esta operación, MasOrange reduce el pago de intereses y el coste de financiación de una deuda neta que ahora mismo ronda los 9.600 millones de euros, 11.000 si incluimos arrendamientos.
La diferencia es que ahora la cifra en poder de los bancos acreedores de MasOrange se reduce a sólo 2.800 millones de euros y el resto de los 6.600 de endeudamiento neto tendrá como acreedor a su matriz en Francia, con mejores condiciones.
Las informaciones recopiladas por este diario indican que el grupo Orange realizó a comienzos de 2026 una emisión de bonos equivalente a 5.150 millones de euros para financiar este pago.
El objetivo de Orange nada más tomar el control del 100% de MasOrange en junio de 2026 era aliviar la deuda y con este objetivo cerró el pago de estos 6.500 millones a la banca al filo del verano.
El elevado pasivo de la compañía, y el pago de intereses -equivalente a unos 700 millones al año- obligó a la matriz a mover ficha y reducir bruscamente el pago de intereses con un crédito en condiciones más bajas que los suscritos con la banca.
El grupo anunció tras la toma de control definitiva que tenía previsto refinanciar la deuda financiera de la española "a lo largo del tiempo". Un objetivo que sigue sobre la mesa de la compañía francesa.
Sin embargo, es una operación que se analizará en el futuro considerando que se ha logrado un importante respiro con la compra de dos tercios de la deuda por parte de la matriz.
MasOrange nació con una deuda de unos 12.500 millones de euros, 6.500 millones de la deuda histórica de MásMóvil y un préstamo de 6.000 millones para pagar un megadividendo a los dueños de la nueva compañía.
Orange Francia y los propietarios de Lorca (Cinven, KKR y Providence) se repartieron este dividendo asimétrico al cerrar la transacción que se usó como una forma de equiparar las valoraciones de las dos compañías.
Era la manera de que cada propietario pudiese tener el 50%, pese a que MásMóvil tenía una valoración real mucho menor -y tenía menos activos- que Orange España.
De estos 6.000 millones, 1.800 millones fueron a parar a los dueños de MásMóvil y 4.200 millones a Orange Francia. Estos últimos reservaron este montante que utilizaron posteriormente para comprar el 50% que no controlaban de la joint venture.
Desde 2024, una de las principales obsesiones de la compañía ha sido reducir su endeudamiento. La operadora comenzó su andadura en un apalancamiento de 4,8 veces su Ebitda.
Pero ya en la rueda de prensa de lanzamiento de la compañía, el consejero delegado de MasOrange, Meinrad Spenger, indicó que el gran objetivo era reducir este apalancamiento en torno a 3,5 veces, en línea con el sector.
Entre mayo y junio de 2024, se hizo una refinanciación de un préstamo sindicado amortizable de 4.350 millones y una ampliación de las líneas de crédito existentes de 1.650 millones.
Esta incluyó 600 millones de bonos senior garantizados y otro préstamo sindicado de 400 millones de dólares. Este endeudamiento estaba respaldado por un paquete de garantías como participaciones de la sociedad en sus principales filiales y de su sociedad dominante.
En marzo, la compañía de telecomunicaciones refinanció 4.300 millones de euros de esta deuda. Obtuvo un tipo de interés del 2,75% y alargó la vida del apalancamiento en cuatro años más, hasta 2031.
Pocos meses después, en mayo, se refinanció la "deuda senior". El grupo consiguió 6.250 millones para mejorar las condiciones financieras de MasOrange y 4.750 millones para sufragar la infraestructura de FiberCo que crearon con Vodafone.
3.200 millones de la FiberCo
Finalmente, tras cerrar la creación de esta FiberCo, en agosto del año pasado entró como socio inversor el fondo de Singapur GIC con el 25% del capital. Una operación global tras la que las dos telecos obtuvieron 4.600 millones.
De este montante, 3.200 millones entraron en la caja de MasOrange. Y la operadora dedicó esta cifra íntegra a pagar deuda, reduciendo la cifra final desde los 12.800 a los 9.600 millones actuales.
Después de esta reducción de la deuda la compañía ya está en los límites de apalancamiento de 3,5 veces Ebitda y su objetivo ahora es acercarse a las 2,75 veces, sin arrendamientos.
