Publicada
Las claves

La nueva Vodafone controlada por el magnate del mercado telco, Xavier Niel, quiere dejar de ser una operadora que suelte lastre para ser protagonista de la consolidación del mercado europeo.

Las fuentes del sector y analistas consultados por EL ESPAÑOL-Invertia indican que dentro de esta estrategia que se desplegará en los próximos meses el mercado alemán es una de las prioridades.

Niel no ha entrado en Vodafone para ser un accionista pasivo tras comprar el 16,21% del capital al grupo emiratí E& por unos 5.200 millones de euros. Y le avala su experiencia en el grupo Iliad (y la marca Free) con activos relevantes en Francia, Italia y Polonia.

Es un defensor de reducir la fragmentación del mercado de telecomunicaciones en Europa para ganar escala frente a los gigantes tecnológicos estadounidenses y de China.

En este contexto, Alemania es una de las principales asignaturas pendientes de Vodafone debido a su bajo rendimiento operativo crónico frente a Deutsche Telekom y a Telefónica.

Se espera una reestructuración drástica del negocio, lo que implica que se fije en oportunidades y en los próximos meses exploren fusiones en este mercado con el foco puesto en compañías como 1&1.

El cuarto operador de red móvil de Alemania rompió el oligopolio histórico de Deutsche Telekom, Vodafone y Telefónica con una agresiva política de precios y servicios.

Propiedad del grupo alemán United Internet, sus ingresos anuales se sitúan en torno a los 4.000 millones de euros y tiene el 8,9% del mercado móvil y el 10% del fijo, siempre por detrás de Deutsche Telekom (DT), Telefónica y Vodafone.

Durante el año, 1&1, ha mantenido conversaciones con Telefónica para una posible integración, aunque hasta la fecha no se ha llegado a ningún acuerdo. Las fuentes consultadas indican que todo se ha enfriado.

Pero la irrupción de Vodafone podría cambiarlo todo. Fuentes del sector apuntan a este diario que si efectivamente Telefónica decide formalmente ir a por 1&1, no se descarta que la operadora británica puje por este activo. Sería una lucha por el segundo lugar de mercado tras DT.

A favor de Vodafone juega que ya alquila su red a 1&1. por lo que las sinergias son mayores que con Telefónica. Precisamente, la española perdió este contrato mayorista hace un par de años, lo que le ha generado un importante agujero en sus ingresos.

Telefónica además anunció esta semana a sus sindicatos que quieren poner en marcha un plan de salida que afectará a unos 1.100 empleados, poco más del 15% de su plantilla.

El objetivo es precisamente aligerar su estructura, reducir costes y reducir perímetro ya que también se cerrarán 60 establecimientos físicos de la marca O2.

Los analistas del sector hacen cábalas y los inversores ven en este movimiento la antesala de alguna importante operación corporativa, aunque Telefónica -por el momento- no mueve ficha.

En cualquier caso, tanto como si Vodafone como Telefónica se atreven a dar el paso y pujar por 1&1, la compañía alemana tiene dos grandes condicionantes.

Trabas de 1&1

El primero es que tiene importantes compromisos de inversión no cumplidos y asociados a su espectro concedido por el Gobierno alemán, lo que obligaría a un eventual comprador a hacerse cargo de éstos.

Y el segundo condicionante es que 1&1 destaca por haber completado recientemente su transición de operador virtual a un operador con red propia en tecnología virtualizada Open RAN.

En principio, esta decisión -al optar por un modelo multivendor- limita la posibilidad de generar sinergias de red de su eventual comprador.

Con todo, la operación sigue siendo atractiva. En el caso de Telefónica el gran valor es que recupera a 1&1 como cliente mayorista de su red, la misma motivación que tendría Vodafone para protegerlo.

Fusión con Three

En cuanto a fusiones, Vodafone ha publicado un informe en el que se valora muy positivamente la integración con Three, operación que se realizó en dos partes. En 2025, con una fusión y en mayo de este año con la compra del 49% que no controlaba a CK Hutchison por 4.300 millones de libras.

Según el informe, la fusión "ya está generando beneficios tangibles para los consumidores, impulsados por una mayor escala , una integración más rápida y una mayor eficiencia".

Vodafone y Three se comprometieron a invertir 11.000 millones de libras esterlinas durante los próximos 10 años. En este sentido, la operación es vista en el mercado como un espejo donde podría mirarse una integración en Alemania.