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Las claves

Digi España se ha estrenado en Bolsa este jueves a un precio que de seis euros por acción y con el respaldo de más de 50 inversores institucionales. El precio fijado originalmente fue de 5,60 euros por lo que el estreno supuso un 7% de mejora.

El tradicional toque de campana se ha producido al mediodía de este jueves en la sede de la Bolsa de Madrid con el consejero delegado de Digi Rumanía, Serghei Bulgac; y Marius Varzaru, CEO de Digi España.

Los nuevos inversores, la mayoría family office entre los que se encuentran Bestinver o Global Portfolio Investments, se han repartido el 20% de la compañía que sale al mercado. Quince después de empezar la cotización se sitúa en los 5,77 euros.

De hecho, los dueños de Mayoral han comprometido una inversión de 100 millones, lo que equivale al 6% del capital. El resto de inversores se repartirán el 14% restante.

El otro 80% se lo quedará Digi Rumanía, matriz del grupo español, que además ha manifestado su interés en mantenerse con el control de la compañía en el largo plazo.

En este sentido, el consejero delegado de Digi España, Marius Varzaru, ha confirmado que está dentro de las opciones que la matriz saque a bolsa en el mercado secundario un 5% adicional (hasta quedarse con un 75%) de su propiedad en un plazo de dos años.

Durante un encuentro con periodistas previo al toque de campana, Varzaru también ha destacado el gran apetito inversor y la confianza que han manifestado los inversores durante todo este proceso de salida a bolsa. Una demanda que ha estado muy por encima de la oferta, según ha indicado

Del mismo modo, cierra la puerta por el momento a elevar este porcentaje de capital en el mercado, pese a que esto condena a la compañía a mantener una liquidez limitada y cerrarle la puerta del Ibex 35.

Es así como han preferido un escenario más prudente en el que tienen perfectamente identificados a sus inversores iniciales y sin esperar movimientos relevantes en el capital en el futuro.

Por el momento, tampoco hay planes para dar entrada a accionistas minoritarios más allá de los planes de acciones por valor de cinco millones de euros que se repartirá la cúpula directiva.

El objetivo de Digi es captar hasta 330 millones de euros en un escenario de sobreadjudicación y destinar entre 134 y 136 millones de euros de este montante para necesidades de inversión de la compañía.

En este sentido, Varzaru ha asegurado que los planes de inversión de 2.000 millones hasta 2030 están cubiertos con su propia caja y crecimiento orgánico. Cerró también la puerta a la venta de un tramo adicional de la red de fibra como la operación cerrada hace un par de años con Macquarie Group.

La operación, cuyo folleto fue inscrito y aprobado la semana pasada por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), implica que la sociedad alcanzará una capitalización bursátil de aproximadamente 1.662 millones de euros, por debajo de los 2.000 millones de los que se habló en noviembre del año pasado.

Las acciones ordinarias, que se admitirán a negociación en las Bolsas de Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia, cotizarán a través del Sistema de Interconexión Bursátil (mercado continuo) bajo el símbolo 'Digis'.

Una vez que se inicie la negociación, se procederá el viernes 17 de julio a la liquidación de las operaciones contra pago a través de Iberclear, mientras que la opción de sobreadjudicación ('greenshoe') y el propio periodo de estabilización podrán extenderse, como fecha límite, hasta el próximo 15 de agosto.

Sin dividendo

La transacción se ha estructurado mediante la combinación de una oferta primaria de 150 millones de euros, que equivale a 26,8 millones de acciones de nueva emisión, y una oferta secundaria de unos 137 millones de euros, correspondiente a 24,5 millones de acciones existentes que eran propiedad de Digi Rumanía.

El tamaño inicial de la operación se sitúa en unos 287 millones de euros, lo que representa un total de 51,3 millones de acciones.

Pero Digi Rumanía ha concedido una opción de sobreadjudicación a Barclays Bank Ireland PLC, lo que eleva el tamaño máximo potencial de la operación hasta los 330 millones de euros y 58.995.000 acciones.

La compañía, que ha diseñado una estrategia de crecimiento a largo plazo, ha anunciado que no prevé distribuir dividendos antes de 2030.

Nuevo consejo de administración

A partir de ese ejercicio, la dirección valorará un posible reparto que dependerá de los resultados que se vayan obteniendo y de las necesidades de financiación que surjan, condicionado a la existencia de beneficios distribuibles, a la generación de caja, a los planes estratégicos y a las restricciones de sus contratos de financiación.

El consejo de administración de seis miembros estará presidido por Serghei Bulgac, que actuará como consejero dominical. No hay planes de incorporar a consejeros dominicales que representen a los nuevos accionistas.

Marius Varzaru ejercerá como vicepresidente y consejero delegado, acompañado por Catalin Neagoe (ejecutivo), Mariana Mihaela Toroman (dominical), Carlos Robles García (independiente) y Virginia Arce Peralta (independiente).