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Las claves

Orange Francia firmará previsiblemente la compra de la española MasOrange la próxima semana, según han confirmado fuentes conocedoras consultadas por EL ESPAÑOL-Invertia.

La hoja de ruta es -si nada se tuerce- firmar en los próximos días el acuerdo para tomar definitivamente el control de la operadora de telecomunicaciones española.

En el peor de los casos, si hay alguna traba burocrática, el proceso se cerraría como tarde antes de quince días. Fuentes oficiales de la operadora no han hecho comentarios.

El proceso conocido como closing consiste en la firma del cierre de la transacción o compraventa cuando se cumplen todas las condiciones acordadas en el contrato inicial. Se procede al pago final, la firma de escrituras y la transferencia de titularidad.

El 31 de octubre se selló el primer acuerdo entre Orange Francia y Lorca (los fondos KKR, Cinven, Providence y accionistas minoritarios) para adquirir el 50% que no controlaban de MasOrange por un precio de 4.250 millones de euros.

El 15 de diciembre se firmó el acuerdo vinculante y dio comienzo a la solicitud de las autorizaciones regulatorias correspondientes en la Comisión Europea y el Gobierno español.

En el caso de España, el pacto tuvo que pasar por el comité de inversiones extranjeras (Jinvex) y por la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones que debía autorizar la cesión del espectro radioeléctrico de titularidad pública.

En tanto, el 10 de abril Bruselas dio luz verde a la parte de antitrust, es decir, que la compra no comportará ningún riesgo para la competencia en España y en la Unión Europea.

El último trámite que quedaba era el dictamen del Reglamento de subvenciones extranjeras (FSR), que debía certificar que tampoco había riesgo en este apartado.

Una autorización que se produjo a finales de mayo como confirmó el consejero delegado de MasOrange, Meinrad Spenger la semana pasada durante su intervención en el Foro de la Nueva Economía.

¿Y ahora qué? Las fuentes consultadas por este diario indican que nada debería cambiar -de momento- con la toma de control definitiva de Orange Francia del 100% de la compañía.

De hecho, como ya adelantó este diario el CEO, Meinrad Spenger, seguirá liderando la compañía y cumpliendo la hoja de ruta que se marcó hace dos años tras la fusión de Orange y MásMóvil y crear la primera operadora de telecomunicaciones de España por número de clientes.

El directivo selló hace unas semanas su continuidad a largo plazo en la compañía. Y lo hizo con la propia CEO del grupo Orange, Christel Heydemann, con la que el responsable de MasOrange cultiva una buena relación.

Orange Francia

Es así como, cuando se produzca la firma del closing definitivo, Spenger será designado miembro del comité ejecutivo del grupo Orange, pasando a convertirse en el único CEO de una filial (fuera de Francia) que participa en el máximo órgano de toma de decisiones de la teleco.

Esto supone además que Spenger reportará directamente a Christel Heydemann, lo que le da una mayor autonomía a MasOrange que oficiosamente volverá a ser una división de Orange Francia.

En este sentido, desde la compañía se transmite tranquilidad y continuidad con la gestión actual. Orange considera que la complejidad del mercado español aconseja mantener al frente a un CEO y a un equipo que lleve años en la primera línea.

Es por ello que -de momento- no se esperan cambios en el equipo directivo, ni en el comité de dirección, más que algún ajuste puntual. Ni tampoco en la hoja de ruta. "Solo cambiará la titularidad del dueño", dicen a este diario desde el entorno de la operadora.

Retos de MasOrange

Quizás el gran cambio visible que se ponga en marcha será la marca, y la desaparición de MasOrange, para dar paso simplemente a Orange. Spenger dijo hace una semana que se estudiará esta posibilidad. Algo que -coincide el mercado- sería un cambio lógico para aprovechar el branded global de la operadora de telecomunicaciones francesa.

En los últimos dos años Spenger ha pilotado la integración de la joint venture, ejecutado las sinergias prometidas y gestionado un Expediente de Regulación de Empleo (ERE).

Desde el punto de vista operativo, su mayor movimiento ha sido la creación de la FiberCo con Vodafone y la venta del 25% de esta compañía al fondo GIC, lo que reportó unos 3.200 millones de euros netos que se destinaron íntegramente al repago de deuda,

Respecto de los retos que tiene por delante la compañía, el principal es quizás la gestión de su deuda que se sitúa en torno a los 11.000 millones. El primer trimestre de 2025 renegoció más de 4.000 millones, aunque sigue teniendo un elevado apalancamiento.

¿RanCo con Vodafone?

El segundo gran reto es recuperar el pulso comercial. Desde que se ejecutó la fusión la operadora ha registrado pérdidas de clientes por el procedimiento de portabilidad, aunque las ha logrado compensar con nuevas altas.

Sin embargo, no ha podido ser inmune a la fuerte guerra comercial que se ha acrecentado en los últimos meses, en especial en sus marcas vinculadas al bajo coste.

Por otro lado, sobre la mesa también está la creación de una RanCo con Vodafone para monetizar sus activos móviles. Una operación similar a la registrada con Vodafone en la FiberCo.

Sin embargo, en la última reunión con analistas, Spenger y MasOrange han rebajado las expectativas indicando que esta operación no es una prioridad.