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Las claves

El grupo Indra ganó 76 millones de euros en el primer trimestre del año, lo que supone una mejora del 28,4% respecto de los 59 millones de beneficio que registraron en igual periodo del año pasado.

La compañía ha logrado ser resiliente y seguir aumentando sus beneficios, ingresos y Ebitda. Ello pese a un trimestre convulso en el que el Gobierno, a través de su accionista mayoritario la SEPI, puso en cuestión el plan para integrarse con EM&E y forzó la sustitución de su presidente Ángel Escribano, por Ángel Simón.

Es así como los ingresos crecieron hasta los 1.334 millones de euros, un 14,6% superiores a los del primer trimestre de 2025 y con incrementos interanuales en todas las divisiones, destacando los crecimientos de dos dígitos de Defensa y ATM.

Del mismo modo, la cartera de pedidos alcanzó los 20.334 millones, frente a los 8.003 registrados al final de marzo del año pasado.

Una mejora que se debe principalmente por la adjudicación de contratos de defensa que han elevado la cartera en este sector desde los 3.009 millones de hace un año, hasta los actuales 11.402 millones. Un crecimiento del 279% en solo doce meses.

En cuanto al resto de parámetros, la compañía registró unos beneficios operativos brutos (Ebitda) -sin incluir impuestos, depreciaciones y amortizaciones- de 194 millones, lo que supone una mejora del 54,7% en relación a los 125 millones de hace un año.

Por su parte, el los beneficios operativos netos (Ebit) llegaron a los 118 millones, un 24,2% de mejora en relación a los 95 millones de hace un año.

En tanto, el flujo de caja libre (FCF) se situó en 1.444 millones frente a los 77 millones del primer trimestre de 2025, principalmente impulsado por los anticipos recibidos para los Programas Especiales de Modernización (PEM) del Ministerio de Defensa e Industria.

Excluyendo el impacto neto del capital circulante de estos programas y considerando un factoring histórico constante de 187 millones (el registrado en el cierre de todos los trimestres de los últimos años), el FCF de la compañía habría sido negativo en 40 millones.

Deuda neta

Con respecto a la deuda neta, Indra ha terminado en marzo de 2026 con un endeudamiento de 855 millones frente a los 129 millones de marzo de 2025. El ratio de deuda neta/ebitda LTM (excluyendo el impacto NIIF 16) se situó en 1,3 veces en marzo de 2026 frente al 0,2 veces de hace un año.

De esta manera, Indra reiteró todos los objetivos financieros para 2026: más de 7.000 millones de ingresos en moneda local, un Ebit mayor que 700 millones y más de 375 millones de flujo de caja libre.

En esta línea, el consejero delegado, José Vicente de los Mozos, indicó que estos resultados reafirman su compromiso con el guidance del año.

"Estamos enfocándonos plenamente en el desarrollo de la huella industrial, el impulso de acuerdos estratégicos y apalancándonos en nuestras capacidades tecnológicas para cumplir nuestros compromisos con los clientes. Una vez más, seguimos cumpliendo con el Plan Estratégico “Leading the Future” y estamos trabajando en la definición de la nueva fase Scale Up", concluyó