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La apuesta de Merlin Properties por los centros de datos empieza a pasarle factura en bolsa.

La inmobiliaria acumula una caída del 25% en los últimos cuatro meses, en medio de las dudas sobre el negocio de la inteligencia artificial (IA) y, especialmente, sobre la situación financiera de uno de sus principales inquilinos: la estadounidense CoreWeave.

Ante esta situación, Merlin ha salido a tranquilizar al mercado y aclarar su exposición a la tecnológica.

La socimi asegura que CoreWeave representa únicamente el 8,6% de las rentas obtenidas por el conjunto de la compañía durante el primer semestre de 2026.

Sin embargo, su peso es mucho mayor dentro de su negocio de centros de datos, donde concentra aproximadamente el 80% de la capacidad operativa o prealquilada.

Así lo recoge Jefferies en un informe publicado este lunes tras las explicaciones ofrecidas por Merlin a los analistas.

Esta elevada dependencia responde, según la inmobiliaria, a que su plataforma de centros de datos todavía se encuentra en una fase inicial.

Actualmente cuenta con 160 megavatios (MW) operativos o prealquilados, frente a los 724 MW previstos para las tres primeras fases del proyecto.

Por ello, la compañía pretende reducir progresivamente su dependencia de CoreWeave. Su objetivo es que ningún cliente concentre más del 20% del negocio una vez completado el desarrollo de sus instalaciones.

De hecho, Merlin asegura que las reservas de capacidad en Madrid y las negociaciones abiertas en Lisboa ya incluyen a otros operadores.

El castigo de la bolsa

Las explicaciones llegan en un momento complicado para la inmobiliaria. Sus acciones han caído más de un 25% desde junio.

Buena parte de este retroceso está relacionado con las dudas que rodean al sector de la inteligencia artificial.

Tras las fuertes subidas de la primera mitad del año, los inversores han empezado a cuestionar las elevadas necesidades de financiación de estas empresas y el aumento de sus costes de endeudamiento.

CoreWeave se ha convertido en uno de los principales focos de preocupación. La tecnológica acumula un desplome bursátil del 56% desde mayo.

Sólo el pasado viernes se dejó un 11,91% en Wall Street.

Este retroceso también ha salpicado a Merlin, cuyas acciones han llegado a caer más de un 2% durante la apertura de la sesión de este lunes, aunque lo cierto es que la caída no ha destacado dentro del Ibex 35 ya que el selectivo ha arrancado la semana con fuertes caídas y con el rojo como color protagonista.

Pese a las turbulencias, Merlin defiende que cuenta con garantías contractuales frente a posibles impagos de CoreWeave. Entre ellas figura la posibilidad de interrumpir el suministro eléctrico y recurrir a las protecciones legales sobre los equipos tecnológicos instalados.

Además, considera que la elevada demanda de centros de datos facilitaría encontrar otro operador en caso de incumplimiento.

Por su parte, Jefferies mantiene su recomendación de compra y fija un precio objetivo de 16 euros por acción. Esto supone un potencial de revalorización del 37% respecto a los 11,66 euros de referencia.

La firma de análisis considera que las recientes caídas ya reflejan buena parte de los riesgos asociados a CoreWeave, aunque reconoce que diversificar los inquilinos seguirá siendo fundamental para el futuro del negocio.