En 2016 la multinacional de alimentos Colombina rescató de la quiebra a la mítica empresa de golosinas Fiesta. Una década después la compañía, bajo el nombre de Fiesta Colombina, resiste en un entorno de contracción del gasto y gracias a las aportaciones de sus filiales.
En concreto, la compañía cobró 2,6 millones de euros en dividendos provenientes de su filial, según se desprende de sus cuentas recientemente depositadas en el Registro Mercantil.
Ese cobro fue el que impidió que entrara en pérdidas y sólo registrara una caída del 21,3% de sus ganancias. Así, la empresa que comercializa los caramelos Kojak o los Lollipops registró en 2025 un resultado neto positivo de 1,7 millones de euros (frente a los 2,16 millones de 2024).
El entorno fue complicado. La cifra neta de negocios se situó en 24,2 millones de euros, lo que representa una disminución del 6,6% respecto al año anterior.
Esta caída se debió principalmente a una contracción del 20,6% en los mercados de exportación, a una mayor presión competitiva y a ajustes en la demanda en zonas específicas.
Las ventas en el mercado nacional se mantuvieron mucho más estables, aunque disminuyeron un 2%.
Según las cuentas, esta evolución refleja un entorno de consumo más prudente y una mayor sensibilidad al precio por parte del consumidor final, así como ajustes en determinados canales comerciales.
Por otro lado, la deuda financiera de la empresa se redujo un 15,7%, cerrando en 11,6 millones de euros.
Y a pesar de ser famosos por sus caramelos con chicle en el interior, durante 2025 realizaron lanzamientos y renovaciones de nuevos productos alcanzando unas ventas de 1,7 millones de euros, que equivalen al 6,9% de las ventas totales de la compañía.
Historia
La célebre empresa de golosinas Fiesta es una de las marcas de dulces más queridas y tradicionales de España.
Fue fundada originalmente en la década de 1940 en Puerto Rico. En 1965 la empresa llegó a España de la mano de su creador, José Ángel Mayoral, y se estableció en la localidad madrileña de Alcalá de Henares.
Entre sus productos más emblemáticos figuran el auténtico Kojak, el primer caramelo con palo relleno de chicle, su piruleta original con forma de corazón, los Fresquitos, el caramelo masticable con palo Lollipop y su amplia gama de regalices y caramelos de goma.
En 2014, sin embargo, Fiesta entró en un proceso de liquidación debido a dificultades financieras.
La marca y su fábrica se salvaron gracias a la adquisición por parte de la multinacional de alimentos Colombina en 2016. Pagó algo más de 13 millones de euros por la marca, a la que estimó una vida útil de 20 años, y creó la sociedad Fiesta Colombina en España.
Desde 2018, Fiesta Colombina está respaldada tanto financiera como patrimonialmente por Arlequín Comercial, empresa del grupo Colombina.
En la actualidad, sus caramelos y golosinas se venden en más de 30 países.
