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Las claves

Con la pandemia, la integración del ecommerce se aceleró en muchas empresas de distribución y grandes almacenes. Su puesta en marcha ha requerido de un enorme esfuerzo en inversiones que a largo plazo están lastrando a las plantillas de estos gigantes.

Así lo asegura un informe de CCOO sobre la situación de las plantillas en los grandes almacenes, que engloba empresas como El Corte Inglés, Ikea, Carrefour o Alcampo y que en España superan los 240.000 empleados.

En el documento, el sindicato reconoce que el imperio del comercio online ha obligado a las empresas de grandes almacenes a integrar este canal de venta y ponerlo a convivir con su formato tradicional de venta presencial.

“La integración del comercio online supone una dependencia creciente de la tecnología y, en consecuencia, altos costes de inversión para las empresas”, señala.

En segundo lugar, señala que el poder de mercado que ha adquirido Amazon condiciona las estrategias de precios y, por tanto, la rentabilidad de los grandes almacenes está más expuesta al control de costes entre proveedores y consumidores.

En este sentido, el sindicato alerta de la “amazonificación” de la logística.

Un fenómeno que ha impuesto como estándar de la industria la digitalización de las ventas y un modelo de entrega inmediato, ultrarrápido, que requiere automatizar los procesos productivos para poder operar con eficiencia y rentabilidad.

Es lo que se conoce como modelo just in time (justo a tiempo).

Las empresas necesitan acortar al máximo los tiempos de venta para garantizar las entregas ultrarrápidas y eso a su vez exige una mayor disponibilidad de los trabajadores.

Todo este contexto, además, ha modificado las expectativas de los consumidores, que ahora tienen acceso a un mayor catálogo y pueden comparar precios y tiempos de entrega o comprobar la disponibilidad de stock en tienda, antes de tomar sus decisiones de compra.

De modo que, las empresas de grandes almacenes exploran distintas estrategias para adaptarse a la diversidad de preferencias y a la capacidad adquisitiva de los consumidores para no perder cuota de mercado.

Condiciones laborales

En consecuencia, la tensión que soporta la estructura de costes de este modelo de negocio explica que las condiciones de trabajo en este sector estén siempre en liza.

Dado que las empresas de grandes almacenes necesitan contratar bastante, el gasto en masa salarial mantiene un peso específico importante en sus cuentas de resultados, por lo que “contratar mano de obra barata” es la estrategia de rentabilidad que priman las empresas, según CCOO.

Por otro lado, el ecommerce y la optimización de los procesos logísticos asociados han disparado la productividad por empleado en más de un 20%, pero a costa de mantener las plantillas en mínimos.

Esta sobrecarga en períodos de alta actividad como Black Friday, rebajas o Navidad se traduce en una severa intensificación del trabajo que ha disparado las bajas entre los trabajadores.

Semana de Black Friday de Amazon Amazon Idealista

Este absentismo viene dado por trastornos musculoesqueléticos en la espalda, lumbares, rodillas y brazos; así como altos niveles de estrés, ansiedad, agotamiento emocional.

Y a pesar de su mayor productividad y de las subidas del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), CCOO denuncia que el sueldo medio por un empleo a tiempo completo en este sector se sitúa en poco más de 21.000 euros al año (18.000 en 2019).