Las claves
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El sector de la hostelería entra en una fase de crecimiento estable y moderado con el aumento de entre un 2 y un 4% de facturación a cierre de 2025. El pasado año ese crecimiento fue del 6%.
Esta es la previsión de balance de año que ha realizado la patronal Hostelería de España durante la presentación de su 'Anuario 2024' realizada en Madrid.
Los datos más recientes registrados son de septiembre. En los nueve primeros meses del año la facturación media supone un aumento del 4,7% respecto a 2024.
Un crecimiento que, según Emilio Gallego, secretario general de Hostelería de España, es por el efecto de la inflación.
No obstante, ha destacado que la producción no crece. “Pesan mucho las dificultades del menú del día y que el teletrabajo ha eliminado ese parón para el café en el trabajo”, ha añadido.
En términos de rentabilidad se mantiene estable. De cara al cierre del año esa rentabilidad será “más débil” debido a la situación inflacionista que vive el sector. Aquí el aumento de los costes de producción tienen mucho que ver.
El subsector de restauración facturó un 3,1% más, y el alojamiento mostró un mayor impulso, de un 7,6%
En cuanto a rentabilidad, se muestra una ligera caída en restauración (-0,9%) y aumento en alojamiento de un 2,1%.
El empleo ha seguido una tendencia positiva, similar a la del año pasado, con cifras récord de trabajadores.
Supone un aumento en el conjunto del sector de en torno a 40.000 trabajadores respecto a 2024, con una media cercana a 1,89 millones de trabajadores superándose los 2 millones en los principales meses del verano.
Las actividades de alojamiento suponen un mayor incremento porcentual (+3,7%) frente al avance más moderado en restauración (+1,8%).
Retos en 2026
De cara al próximo año el sector continuará viéndose influido por factores económicos clave, como la inflación, los costes operativos y las fluctuaciones en el poder adquisitivo de los consumidores.
El sector seguirá creciendo, aunque siguiendo la tendencia de moderación, con un incremento anual estimado de hasta un 3% y niveles de empleo similares a los de 2025.
La presión fiscal sigue siendo uno de los principales problemas a los que se enfrentan los negocios hosteleros sin previsión de mejora ante las previsibles subidas de impuestos.
Por otro lado, la renta disponible de las familias continuó moderando su crecimiento en 2025, y las previsiones apuntan a que siga ralentizándose en 2026, descendiendo el poder adquisitivo.
El sector deberá enfrentarse a estos desafíos y al de adaptarse a las demandas cambiantes de los consumidores.
El turismo extranjero refleja una progresiva desaceleración en las visitas, y la demanda española muestra signos de debilidad, ralentizándose el dinamismo que surgió tras la pandemia.
Por ello, es fundamental que los negocios sean capaces de identificar y aprovechar las nuevas oportunidades de consumo derivadas de las tendencias emergentes.
