En agosto de 2020, Carrefour anunciaba la compra de la cadena Supersol. Casi un año después, El Corte Inglés es quien ha dado la sorpresa al hacerse con los Supermercados Sánchez Romero. Hablamos de dos compras de formatos totalmente diferentes (una es low cost y la otra premium) que han sido realizadas por dos empresas en situaciones delicadas antes y después de la Covid. Un movimiento que lleva a preguntarse qué hay detrás de estas operaciones.

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El principal motivo es el siguiente: las ventas de productos de gran consumo en 2020 ascendieron a 95.000 millones de euros en España, lo que supone un aumento del 6,4% respecto al año anterior, según NielsenIQ. La situación sanitaria provocada por la Covid-19 aportó 3.100 millones euros adicionales a las ventas de gran consumo de un año normal.

Con estos datos es evidente que el sector de la alimentación ha crecido mucho con la Covid, especialmente desde el punto de vista low cost (Lidl ya ha adelantado a Dia) y en la parte más premium. Pero además es un valor seguro. ¿Por qué? Porque estamos hablando de productos (comida) que la población necesita para vivir, ya sea desde las clases más bajas hasta las más altas. 

Segmento 'premium'

Si analizamos compra por compra, hay que decir que El Corte Inglés no es un desconocido en esto de la alimentación. Cuenta con los formatos de Supermercados El Corte Inglés, Hipercor y en 187 tiendas de Supercor, así como el formato Supercor Stop&Go ubicado en las gasolineras Repsol. También tiene en sus centros las zonas Gourmet, un formato parecido al del propio Sánchez Romero. 

Y aunque El Corte Inglés ya se interesó en comprar Sánchez Romero hace muchos años, esta adquisición no responde precisamente a quitarse esa espinita clavada. Se trata de una compra estratégica en un momento de cambio y transformación para los grandes almacenes. 

Uno de los locales de Sánchez Romero.

Más allá de la diversificación entrando en el mercado de los seguros o de las telecomunicaciones, la compañía presidida por Marta Álvarez sufrió en el confinamiento con sus centros cerrados (excepto la parte de alimentación) en los peores momentos de la Covid. 

Fruto de ello, puso en marcha un proceso de despidos y cerró el ejercicio con unas pérdidas netas históricas de 2.945 millones de euros debido a las provisiones y deterioros acometidos sobre algunos de sus activos por cerca de 2.500 millones.

A pesar de su situación, la compra sigue siendo estratégica y un valor dentro de los planes de futuro de los grandes almacenes. Sánchez Romero cuenta en estos momentos con 419 empleados y cerró el ejercicio 2020 con una cifra de negocios de 61 millones de euros, así como un ebitda de 6,2 millones de euros. Además, sus ventas online y telefónicas se dispararon.

La operación tiene importancia puesto que el segmento premium de alimentación es una de las líneas de negocio que más ha crecido en las cuentas de El Corte Inglés. Goza de servicios VIP, showcooking, aparcacoches y otra serie de añadidos premium que le hacen aún más exclusivo. 

Con esta compra, El Corte Inglés sumará los diez establecimientos que Sánchez Romero tiene en Madrid, e incorporará unos 9.000 metros cuadrados de superficie de ventas. También se hace con la plataforma de distribución, que cuenta con 4.000 metros cuadrados. 

Carrefour y la proximidad

En el caso de la empresa gala, la compra por 78 millones de 172 tiendas de Supersol llegó en un momento crítico para Supersol. Ahogada en pérdidas, la cadena basaba su modelo de negocio en los precios económicos. Y a Carrefour le vino bien para enfocarse en su nueva estrategia: la proximidad

Durante la Covid-19, la proximidad ha otorgado un papel principal a los supermercados regionales, como Ahorramás, Caprabo o Consum. Por ello, el grupo francés apostará más por este formato de proximidad en España con el objetivo de ganar cuota de mercado. Lleva años estancada y atascada en el plan de ajustes a nivel europeo que le impedía crecer. 

Así, una parte de las tiendas de Supersol serán reconvertidas en nuevos Supeco, además de otros formatos de conveniencia (Express) o supermercado (Market). Aunque no todas, ya que acaba de vender 38 establecimientos a Cash Lepe (Supermercados El Jamón), Maskomo (Maskom), Froiz y Eco Mora.

Carrefour y El Corte Inglés no han sido los únicos que han agitado el mercado de la distribución. Este año también han tenido lugar la compra de GM Food por parte de la suiza Coop y Eroski vendió el 50% de Caprabo y del negocio de Baleares al grupo checo EP Corporate Group. En este último caso, más bien fue por una cuestión de supervivencia. 

Fondos al acecho

Lo que está claro es que la pandemia ha colocado a los supermercados en un lugar preferente en el mundo empresarial. También se han convertido en un valor seguro para los fondos de inversión. En el último año, Eroski y Mercadona han cerrado operaciones de sale & leaseback con algunos fondos.

Mercadona

En junio de este año, la cadena de Juan Roig cerró un preacuerdo con el fondo israelí MDRS para la venta de 27 de sus supermercados en España por más de 100 millones de euros. El pasado año, concretamente en septiembre de 2020, vendió 27 supermercados por 180 millones de euros a la firma de inversiones estadounidense LCN Capital Partners European Fund III. En ambas transacciones, la cadena de supermercados se quedó en régimen de alquiler.

Por su parte, Eroski vendió al fondo internacional REIT W. P. Carey 27 inmuebles que albergan supermercados del grupo de distribución por 85,5 millones de euros. La transacción se realizó mediante una operación de sale & leaseback, continuando Eroski con el desarrollo de su actividad en estos locales hasta, al menos, 2040.

En definitiva, muchas operaciones en tan solo un año y medio que refuerzan la posición del sector de la distribución y que inivitan a pensar que esto solo acaba de empezar.