El Gobierno aprobará este martes una rebaja obligatoria del 50% para los grandes tenedores de inmuebles en los importes de alquiler de locales para la hostelería y el comercio. Una medida que podría ir acompañada de otras después de haber dejado el proyecto en el cajón en varios de los últimos Consejos de Ministros.

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El borrador que está terminando de elaborar el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, incluirá, salvo modificaciones, incentivos fiscales para aquellos que no sean grandes tenedores -dueños de menos de diez locales urbanos- y rebajen las rentas establecidas en sus contratos, según han adelantado este sábado fuentes ministeriales.

Después de sucesivos retrasos para la aprobación de un paquete más amplio de medidas por discrepancias en el seno del Gobierno, fuentes ministeriales apuntan que al menos esta medida sí saldrá adelante el próximo martes por gozar de un mayor consenso. En este sentido, una de las claves está en que no implica un gasto para las arcas públicas.

Desplome en facturación

La rebaja en el precio del alquiler de los locales sería para el periodo de estado de alarma y siempre que no haya existido un acuerdo entre las partes que ya hubiera introducido una modulación en las rentas. El impacto en las arcas públicas, que se estima muy limitado, llegaría por las exenciones fiscales para pequeños propietarios, si es que finalmente forman parte de la norma aprobada.

Mientras un plan de rescate más ambicioso ve la luz, el sector de la hostelería ya ha hecho sus números y calcula que cerrará el año con un desplome del 50% en facturación. Un porcentaje que, según las cuentas de Hostelería de España, se traduce en una caída de ingresos de 67.000 millones de euros.

El presidente de la referida patronal, José Luis Yzuel, señalaba en declaraciones a Invertia hace unos días que por cada semana de retraso en la aprobación de medidas de ayuda las pérdidas sumarían unos 6.000 millones de euros. Y no hay que olvidar que inicialmente el plan para el sector estaba previsto para su aprobación a finales del pasado noviembre, fecha desde la que se viene retrasando sucesivamente.