El pulso va a más en el seno de Dia. Mijail Fridman, el magnate ruso titular de un 29% del grupo español de supermercados, ha respondido a las dudas que contra su plan para la compañía vertía ayer el consejo de administración. Además, contraataca exigiendo “transparencia” en el acuerdo suscrito con Morgan Stanley por el que garantiza la ampliación de capital de 600 millones propuesta por el órgano rector de la sociedad.

En un tono de aparente amabilidad, LetterOne, la sociedad inversora encabezada por Fridman a través de la que ha lanzado una oferta pública de adquisición (opa) por Dia, exige conocer estos datos para evaluar la conveniencia de la operación en los términos que el consejo la defiende. Además, lo hace con la vista puesta en el próximo 20 de marzo, cuando la sociedad tiene previsto celebrar una junta de accionistas crucial para su futuro. En ella, los inversores deben decantarse entre la hoja de ruta propuesta por el ruso o la que han confeccionado los consejeros de la firma de distribución minorista.

Desde LetterOne se exige “una lista completa con todos los detalles sobre las condiciones” pactadas con Morgan Stanley para el aseguramiento de la ampliación de capital de 600 millones de euros. Una cantidad que asciende a 1,6 veces la actual capitalización bursátil de Dia. Más específicamente, el grupo inversor exige conocer si la reducción de capital para la compensación de pérdidas acumuladas ha sido “solicitada por un tercero” como el banco estadounidense.

En este sentido, la hoja de ruta del consejo de administración contempla no solo la ampliación de capital, sino un paso previo de reducción del nominal de las acciones del grupo a 0,01 euros, lo que en jerga financiera se conoce como ‘operación acordeón’. Sobre este punto, el magnate ruso insiste en que “no es necesaria para eliminar la causa de disolución”.

En el comunicado publicado este lunes, solo un día después del órdago lanzado por el consejo de administración de Dia, se pide también “información adicional” sobre las causas que habrían justificado la decisión de reformular las cuentas del ejercicio 2017. Una línea en la que han exigido al órgano rector del grupo español que aporten “detalles de cualquier investigación interna o externa que haya tenido lugar”, especialmente de sus conclusiones y recomendación.

DOS COAUDITORES TRAS LAS SOSPECHAS SOBRE SUS CUENTAS

Asimismo, se piden explicaciones sobre la posibilidad de que en el presente ejercicio 2019 la compañía cuente con dos coauditores, una figura prevista en la normativa nacional pero que pocas compañías han empleado.

Este domingo, el consejo de administración de Dia publicó una presentación de 31 páginas a modo de hecho relevante remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en la que concluía que, si salen adelante las propuestas del presidente de LetterOne, la compañía correría peligro real de “disolución o concurso de acreedores”.

Los miembros de un consejo del que Fridman optó por distanciarse hace unos meses presentaban ante los accionistas del grupo la conclusión de que la hoja de ruta de LetterOne “no proporciona soluciones eficaces e inmediatamente ejecutables a los desafíos a los que se enfrenta la compañía en el corto plazo”.

Por su parte, la Asociación de Accionistas Defensores de Dia (AADD), que reúne a pequeños accionistas titulares de un 6% del grupo de supermercados, ha anunciado que tiene previsto votar en contra tanto de la propuesta del consejo de administración como de la de Fridman. Asimismo, tiene previsto solicitar a otros minoritarios que deleguen en los representantes de la agrupación sus derechos de voto para asegurar que esta opción cuente con un mayor apoyo. Los asociados critican que cualquiera de las opciones suponen "la práctica desaparición del pequeño accionista".

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