Las empresas del Grupo ACS, ACS Infrastructure (IRIDIUM) y FlatironDragados, han inaugurado el Puente Internacional Gordie Howe, el puente atirantado más largo de Norteamérica.
La infraestructura cruza el río Detroit y une las ciudades de Detroit (Michigan, Estados Unidos) y Windsor (Ontario, Canadá).
La obra ha sido desarrollada por el consorcio Bridging North America (BNA), formado por ACS Infrastructure, Fluor y Aecon, en el marco de un contrato de diseño, construcción, financiación, operación y mantenimiento (DBFOM) valorado en 5.572.485,85 de euros (6.400 millones de dólares) y adjudicado por la Windsor-Detroit Bridge Authority (WDBA).
FlatironDragados ha ejercido como contratista principal y ha ejecutado los trabajos junto al resto de socios del consorcio.
Con motivo de la inauguración, el consejero delegado del Grupo ACS, Juan Santamaría, destacó que el Puente Internacional Gordie Howe "demuestra lo que puede lograrse cuando la dimensión, la capacidad y la inversión a largo plazo se unen con un propósito claro".
El puente ha sido diseñado para aumentar la capacidad de uno de los principales corredores comerciales de Norteamérica y aportar una vía alternativa a esta conexión estratégica.
Tras ocho años de obras, la infraestructura facilitará el transporte de personas y mercancías entre Canadá y Estados Unidos, reforzando los intercambios entre ambas economías.
"Se trata de una infraestructura que fortalece el comercio, mejora la resiliencia y genera un valor duradero para dos naciones", afirmó Santamaría. "En el Grupo ACS nos centramos en desarrollar infraestructuras que fortalezcan las economías y perduren en el tiempo. Este proyecto refleja ese compromiso".
Como accionistas del consorcio Bridging North America (BNA), ACS Infrastructure, Fluor y Aecon han liderado el desarrollo y la financiación del proyecto y continuarán al frente de su operación y gestión durante el periodo concesional.
La Windsor-Detroit Bridge Authority (WDBA), una corporación pública del Gobierno de Canadá, es la entidad encargada de la contratación del proyecto.
El Puente Internacional Gordie Howe tiene una longitud de 2,5 kilómetros, seis carriles y un vano principal de 853 metros, lo que lo convierte en el puente atirantado más largo de Norteamérica.
El proyecto incluye también los puestos fronterizos de Canadá y Estados Unidos, la conexión con la autopista I-75 en Michigan, varios puentes y pasarelas, así como actuaciones para mejorar la red viaria en ambos lados de la frontera.
El consorcio Bridging North America (BNA) se encargará de la operación y el mantenimiento de la infraestructura durante 30 años, tal y como establece el contrato de concesión.
Además, la construcción del puente generó miles de empleos en Michigan y Ontario y ha sido reconocida por su modelo de financiación, su innovación y su sostenibilidad con varios premios internacionales.
