A comienzos de 2024, una doble inspección de Trabajo y la Seguridad Social en Valencia puso en tela de juicio el modelo de negocio de Banco Mediolanum en España, entidad italiana que a principios de los 2000 importó y popularizó en nuestro país la figura de los agentes financieros, a quienes Mediolanum llama family bankers.
Los inspectores que acudieron a la sede valenciana de Mediolanum tacharon -a tenor de los comportamientos observados y las denuncias recibidas- de 'falsos autónomos' a unos 270 agentes de la demarcación.
El proceso derivó en altas de oficio en el Régimen General de la Seguridad Social y un acta de liquidación por casi 16,6 millones de euros para estos cerca de tres centenares de agentes financieros, correspondiente al periodo entre enero de 2020 y enero de 2025, de acuerdo a los documentos en poder de EL ESPAÑOL-Invertia.
Banco Mediolanum consignó tal cantidad en el juzgado, como afirma un portavoz de la entidad.
Los inspectores llegaron a la conclusión de que los agentes financieros investigados eran falsos autónomos y no profesionales mercantiles autónomos en exclusividad con libertad de horario, funciones y objetivos comerciales porque, según fuentes del mercado conocedoras, tenían chivatazos de que desde el banco se les obligaba a pasar formaciones obligatorias o a asistir al hub de Valencia por las tardes, entre otros procederes.
La investigación y la cantidad consignada dispara contra la línea de flotación de Mediolanum y le supone un agujero provisional en sus cuentas. En primer lugar, porque otras demarcaciones de la entidad en España (Cataluña, Madrid o Andalucía) podrían ponerse nerviosas y el banco empezar a sufrir una fuga de asesores, llevándose los clientes a entidades rivales.
En segundo lugar, porque la figura del agente financiero está cada vez más de moda y la mayoría de entidades españolas la utilizan crecientemente para ganar en capilaridad geográfica sin asumir tantos costes fijos en plantilla. Una sentencia en contra de Banco Mediolanum, pionero del sector, podría suponer una zancadilla para el negocio de los agentes financieros al ponerles la lupa encima.
Cabe recordar que Banco Mediolanum obtuvo un beneficio neto de 40,6 millones de euros en 2025, un 0,3% más que un año antes.
Cerró el ejercicio con la mayor red española de agentes financieros, de hasta 1.650 profesionales, tras haber crecido un 2,2%. Prácticamente, dos de cada ocho agentes en España colaboran con el banco azzurro. Y éste concedió a todos sus family bankers y a su plantilla un bonus extraordinario de 2.000 euros por su desempeño anual.
Recursos
Pero los agentes afectados y la propia entidad transalpina interpusieron sendos recursos contra las altas de oficio y el acta de liquidación. De los 270 family bankers bajo el perímetro de la actuación de Trabajo y la Seguridad Social levantina, más de 190 presentaron recursos individuales. Otros no lo hicieron porque consideraban suficiente el recurso institucional del propio Banco Mediolanum.
El proceso judicial se está dilucidando en la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV).
Todos los family bankers personados han declarado que son verdaderos autónomos y que desean seguir siendo autónomos, conforme a fuentes relacionadas.
Entre marzo y septiembre de este año, ya se han emitido 91 sentencias a favor de los agentes, las cuales confirman que su relación con Mediolanum es mercantil y no de falsos autónomos, como temían Trabajo y la Seguridad Social.
Desde Banco Mediolanum señalan a preguntas de este periódico que "estamos convencidos de que se va a demostrar lo que es en verdad: que los agentes son mercantiles y con exclusividad. Es una figura consolidada", subraya su portavoz.
Éste remarca sobre los family bankers que "tienen libertad absoluta de jornada y horario, trabajan con sus propios medios, no tienen objetivos comerciales y tampoco un salario", ya que cobran un porcentaje prefijado en función de su volumen de negocio.
En cuanto a las formaciones, el portavoz de la entidad recuerda que son obligatorias por la regulación europea MiFID II en la banca que presta asesoramiento financiero, independientemente del régimen del asesor, si es plantilla o agente financiero autónomo.
Si la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJCV acaba dictaminando a favor de la entidad en su recurso, basándose en las sentencias individuales, Banco Mediolanum reclamará recuperar el dinero consignado, con intereses y costas.
