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Las claves

Los bancos europeos serían capaces de recuperar casi la mitad del capital de máxima calidad (CET1) perdido ante shocks geopolíticos con las diversas medidas de mitigación que le han propuesto al Banco Central Europeo (BCE) en sus test de estrés reversos.

El organismo monetario y supervisor bancario de la zona euro fijó un objetivo de 300 puntos básicos de disminución de la ratio de capital ordinario de nivel 1 (CET1) y se pidió a los bancos que diseñaran escenarios con un análisis de riesgo geopolítico que condujera a dicho resultado.

La conclusión del BCE -trasladada este viernes- es que, si bien la banca europea resiste los shocks geopolíticos a modo general, con respuestas "plausibles y pertinentes" al examen del supervisor monetario europeo, el BCE ha identificado casos en los que las hipótesis parecían "excesivamente optimistas".

Como la suposición de que las carteras de préstamos pueden venderse o que el capital puede captarse a precios poco realistas en condiciones de mercado adversas.

Y es que, en estos test del BCE, los 110 bancos que han tomado parte han puesto sobre la mesa soluciones para mitigar el impacto del escenario de riesgo geopolítico, que incluyen la captación de capital, la venta de líneas de negocio, la reducción de costes o el ajuste de las ratios de reparto de dividendos, entre otras.

Las casuísticas más repetidas por los bancos europeos. BCE.

Aunque el organismo que preside Christine Lagarde duda de la efectividad plena de algunas de estas medidas de autorescate, lo cierto es que da por válida la hipótesis de que, si los bancos europeos aplicaran estas medidas, recuperarían 150 de los más de 300 puntos básicos volatilizados en las crisis geopolíticas.

En su memoria, el supuesto parte de una ratio CET1 promedio del 15,5% a cierre de 2025. Cuando se aplica el escenario estresado, esta ratio de capital disminuye al 12,1% en promedio, esto es, se pierden 340 puntos básicos.

Y cuando se aplican las medidas de mitigación propuestas por los bancos europeos, la CET1 se eleva hasta el 13,6% en promedio, es decir, 150 puntos básicos por encima del suelo y 190 puntos por debajo del punto de partida.

En los últimos años, por ejemplo, el mundo ha vivido episodios geopolíticos como la operación militar en Venezuela para arrestar a Nicolás Maduro y su esposa; la guerra aún abierta de Irán y el cierre del estrecho de Ormuz; la invasión israelí del Líbano y la guerra de Gaza, o la guerra también vigente en Ucrania tras la invasión rusa.

Así como las idas y venidas en los aranceles impuestos por la Administración Trump a socios comerciales de EEUU como la UE, China, México o Canadá.

El objetivo de 300 puntos básicos se eligió por el BCE con el fin de reflejar una disminución sustancial del capital a nivel sistémico, en consonancia con episodios de crisis históricos.

Historia reciente

En los últimos 15 a 20 años, se ha observado un impacto medio de entre 225 y 250 puntos básicos en los sectores bancarios de la UE que han experimentado una disminución del capital en un año determinado. Por lo tanto, abarca tanto la crisis financiera mundial como la crisis de la deuda soberana de la zona del euro.

En consecuencia, el objetivo de 300 puntos básicos puede considerarse "una métrica conservadora, pero no excesivamente severa", que se ajusta en gran medida a los episodios de crisis históricos que cabría esperar que reflejara un escenario adverso de pruebas de estrés, según el BCE.