Banco Sabadell ha instaurado una curiosa práctica que empieza a ser tradición. Nuevo consejero delegado, y nuevo responsable de Banca Privada. Sucedió en 2021 con César González-Bueno, y ha vuelto a suceder en 2026 con Marc Armengol.
Al poco de coger los mandos del Sabadell, González-Bueno hizo un primer movimiento de calado. Cesó a Pedro Dañobeitia -hoy jefe de Mirabaud España- como director general de Sabadell Urquijo, y puso en su lugar a Ramón de la Riva, que ya estaba en la parte alta del organigrama del banco.
Fue su primera gran decisión en términos de equipo de confianza en el banco vallesano. El resto de la historia hasta nuestros días es bien sabida por todos.
González-Bueno logró reflotar en bolsa a Banco Sabadell y lo convirtió en el banco europeo más rentable durante su mandato gracias al empuje de su negocio de pymes y otros negocios de relación como la banca privada o la banca corporativa y de inversión.
También lideró la defensa numantina de la entidad frente a la finalmente fracasada opa hostil del BBVA, con la venta de TSB al Santander mediante; ha regado a los accionistas de dividendos, y recientemente ha dado el pase a Marc Armengol como nuevo CEO.
Y, en este punto, cuando varios bancos de inversión (JPMorgan, Morgan Stanley o Goldman Sachs) ponen en tela de juicio la hoja de ruta en solitario del Sabadell y su pequeño tamaño -achacando que no tiene suficientes palancas de crecimiento para sustentar sus métricas ni sus promesas de dividendos, y abocándole a operaciones corporativas de concentración-, Armengol repite la misma jugada que González-Bueno en su momento.
Ha elegido empezar a edificar el nuevo Banco Sabadell por su banca privada y su negocio de gestión de altos patrimonios. El nuevo CEO va a apartar a De la Riva y darle el mando en plaza a Adela Martín, quien antes fue la jefa de banca privada en Santander España y Bankinter.
Martín llevaba casi dos años en un puesto algo difuso dentro del Santander, una vez el grupo cántabro la nombró directora de Globalización de Banca Privada, Gestión de Activos y Seguros tras el fichaje estrella de Víctor Allende en CaixaBank, a quien le dieron la capitanía de Santander Private Banking en España.
En sus primeras declaraciones como CEO del Sabadell, Armengol apostó por la digitalización del banco, lo que incluye el despliegue de la IA; por realizar adquisiciones en negocios de nicho (crédito al consumo, pagos o activos alternativos privados), y por explotar el ADN de la entidad como banca de relación.
Armengol ha empezado por el final, la parte quizá más fácil, con una Adela Martín que conoce muy bien el sector de la inversión y los altos patrimonios tras sus probados resultados en Bankinter y Santander.
"Su experiencia y liderazgo contribuirán a seguir fortaleciendo nuestra propuesta de valor para los clientes y a avanzar en nuestra ambición de ser el mejor banco de relación en España", según el leitmotiv del banco catalán.
Pero el nuevo CEO aún tiene muchos deberes por hacer si quiere reflotar al Sabadell como en su momento hizo González-Bueno. Les diferencia un carácter más templado el de Armengol y un punto de partida de menor urgencia en las cuentas y las acciones del Sabadell.
