Publicada
Las claves

Las populares y polémicas tarjetas revolving ganan peso en la estructura financiera de los españoles y, por tanto, en su sobreendeudamiento. Entre aquellos que solicitan reagrupar sus créditos, las revolving representaban un 20% sobre el total antes de la pandemia, mientras que ahora suponen un 33%.

Así lo expone un informe bianual elaborado por Agencia Negociadora de Productos Bancarios, fintech registrada en el Banco de España dedicada a la intermediación de crédito inmobiliario.

El análisis abarca hipotecas, tarjetas de crédito convencionales y revolving, préstamos bancarios al consumo, crédito de establecimientos financieros de crédito (EFC) -financieras de automóvil, grandes superficies y crédito rápido- y microcréditos.

La muestra corresponde a los 29.000 expedientes tramitados durante los últimos doce meses e incluye datos sobre importes, plazos, número de productos renegociados y resultado efectivo de la operación.

En el documento 'Así se sobreendeudan los españoles', subyace que más de la mitad tiene al menos tres créditos personales; casi el 80% tiene tres créditos rápidos, y que las tarjetas revolving son el desencadenante de la mayor parte de situaciones de agobio financiero.

Respecto a estas últimas, cada vez más utilizadas por los españoles pese a su letra pequeña y sus fuertes penalizaciones por impago, los tipos de interés aplicados se sitúan habitualmente entre el 20% y el 30% TAE.

El Tribunal Supremo ha declarado en varias ocasiones la usura de determinados contratos revolving, cuyos tipos excedían en más del doble el interés medio del mercado para ese tipo de crédito. Wizink, por cuyo negocio de tarjetas está pujando Unicaja, es una de las entidades que más reveses judiciales ha sufrido por este asunto.

La contratación de las tarjetas revolving, en cambio, es inmediata, lo que las convierte en una alternativa fácil y rápida para las familias que quieren o necesitan gastar y no tienen cómo. Y es que su contratación se puede formalizar por teléfono u online, sin documentación ni análisis previo de solvencia. El importe medio de deuda por este concepto es de unos 8.000 euros, según la agencia de reunificación de deudas.

Una tarjeta revolving es un tipo de tarjeta de crédito que permite aplazar pagos en cuotas mensuales con intereses, donde el crédito disponible se "renueva" a medida que pagas.

Más de la mitad de los 29.000 solicitantes analizados acumulaba, junto a la hipoteca, más de tres tarjetas de crédito o revolving, más de dos créditos bancarios, y entre dos y tres financiaciones de EFC o microcréditos. Esto es, siete deudas de media, con vencimientos y tipos distintos.

La agrupación de créditos permite reducir el pago mensual de 1.900 a 600 euros, de media, y recuperar la capacidad de gestión ordinaria de la economía doméstica, recuerda la Agencia Negociadora de Productos Bancarios.

Cerco del Gobierno

El informe llega en un momento en el que el Gobierno ha hecho jaque al 'dinero fácil' (microcréditos y tarjetas revolving), poniendo en riesgo un negocio de 114.000 millones de euros y yendo legalmente contra la línea de flotación de entidades como Cetelem, Cofidis, Wizink, Sofinco o Younited.

El ministro de Economía y vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, puso en contexto que el microcrédito promedio en la actualidad es de 300 euros a 30 días, con un coste de 103 euros.

Con la nueva normativa, si se cumple el plazo mínimo de tres meses, el coste como máximo sería de 40 euros. Y si el consumidor se decide por la amortización anticipada, el coste máximo sería de 20 euros.