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Las claves

El Banco de España descarta que, por el momento, España esté ante una burbuja inmobiliaria similar a la que hubo en la gran crisis financiera de 2008. No ve razones para aplicar un tope a la concesión de hipotecas.

Los indicadores que maneja en su Informe de Estabilidad Financiera, comparados en términos relativos, estiman que los precios suben, pero aún estarían un 15% por debajo de lo que supusieron entonces.

Desde el banco preparan un estudio para evaluar si es necesario o no controlar el mercado hipotecario, si bien todavía no han alcanzado una conclusión al respecto.

El director de Estabilidad Financiera, Daniel Pérez Gil, ha adelantado que no se va a influir en la estrategia concreta que cada entidad mantiene en la concesión de hipotecas, pero sí se analizará a futuro la calidad de los créditos y cómo afecta a los hogares.

Por lo pronto, el informe analiza la situación del mercado inmobiliario en lo que afecta a la estabilidad financiera. Eso supone que no sólo evalúa los precios. Admite que siguen al alza, pero en términos equivalentes, todavía estarían en algo más del 80% de lo supusieron en la crisis anterior.

Su indicador sintético incluye además la actividad inmobiliaria real que se genera, la evolución de los créditos hipotecarios y la situación de los hogares. Con todo ese compendio de datos, ese ratio se queda ahora en la mitad de lo que supuso hace casi dos décadas.

Según el supervisor bancario, el saldo del crédito hipotecario a hogares destinado a la compra de vivienda mantiene una senda moderadamente alcista, pero su nivel sigue siendo "contenido desde una perspectiva histórica".

El saldo vivo crecía a un ritmo del 3,7% a finales del año pasado, encadenando cinco trimestres de subidas. Y mantiene esa evolución en los primeros meses de 2026.

“No obstante, su nivel en términos reales se sitúa todavía lejos de lo observado entre 2000 y 2008”, asegura el informe de Estabilidad Financiera. Este tipo de crédito representaba en diciembre de 2025 el 43 % del crédito a empresas y familias.

Si se analiza el importe medio de las hipotecas sobre el precio de la vivienda, el ratio es algo superior al 80%, muy por debajo todavía del nivel cercano al 110% que se otorgaba en los años previos a la burbuja de 2008.

Y si esa comparación se hace sobre la garantía aportada, es decir, el valor de tasación de la vivienda que se compra, el ratio se queda en el 69,7%. No obstante, en este cálculo aumentan a un ritmo del 10% anual las nuevas hipotecas que superan el 80%.

Aun así, desde el Banco de España no están preocupados porque se pueda dar una guerra de ofertas de hipotecas entre entidades financieras. Ese proceso se ha moderado en los últimos meses y el mercado sigue ahogado con una oferta que no es suficiente para cubrir la demanda.