César González-Bueno da el pase como CEO de Banco Sabadell a Marc Armengol con un trimestre en pérdidas tras su victoria en la opa de BBVA, con TSB ya vendido al Santander y con un plan de prejubilaciones en el banco que recortará en varios centenares los empleos durante 2026.
Respecto a las prejubilaciones, su plan ha tenido un impacto de 55 millones de euros en los tres primeros meses, y desde el grupo estiman que generará un ahorro de 40 millones anuales a partir de 2027. Se espera que la totalidad de los ahorros se materialice en 2027, con un tercio alcanzado en 2026.
Desde su programa de eficiencia en 2022, Sabadell había aplicado las medidas de prejubilaciones sólo de manera limitada. "Actualmente se dan las condiciones para retomar el plan de prejubilaciones".
Aunque la entidad no ha concretado cuántas prejubilaciones calcula que se formalicen, desde los sindicatos habían deslizado que podrían acogerse unos 300 empleados mayores de 58 años.
González-Bueno únicamente ha acertado a decir que habrá "una ligera reducción de plantilla" a finales de año, tanto en servicios centrales como en sucursales.
En cambio, lo que sí ha avanzado el banco catalán es que ha destinado un total de 90 millones de euros para tales prejubilaciones, con todavía 35 millones por desplegar en este plan de retiro.
En otro orden, Banco Sabadell ya recibió el visto bueno o fit and proper del BCE para el relevo de González-Bueno por Armengol la semana pasada y, si este miércoles la junta general de accionistas del banco aprueba el nombramiento de Armengol como CEO, como todo parece indicar, desde mañana el banco empezará nueva etapa con un nuevo capitán al frente.
En su despedida, González-Bueno se ha mostrado "agradecido" al banco, sus empleados, sus clientes y los accionistas. Y tras la defensa numantina ante la opa hostil de BBVA, ha aventurado probabilidades "insignificantes" a otra posible opa hostil por parte de una tercera entidad en el futuro.
En cuanto a su futuro profesional y personal, el banquero ha vuelto a insistir en que "mis planes no los sé, pero me apetecen mucho". Pero, como ha subrayado, "no estaré en un banco español".
Cabe recordar que, como informó este periódico, González-Bueno no podrá trabajar en banca hasta 2028 en los países donde opera Sabadell: España, México y Reino Unido.
Operaciones
Uno de los temas más recurrentes en su última presentación de resultados ha sido la posibilidad o necesidad de una mayor concentración bancaria en España y en Europa.
En primer lugar, González-Bueno ha señalado que el Sabadell no tiene apetito "por ahora" de cambiar el mapa geográfico del banco, muy volcado sobre todo en España y México.
Asimismo, y en plena opa del italiano UniCredit sobre el alemán Commerzbank y tras el fracaso de la opa de BBVA sobre el propio Sabadell, González-Bueno ha dejado caer que "los supercampeones europeos son los deseables". Por el contrario, ha defendido, "los supercampeones nacionales con cuotas desproporcionadas, no son deseables".
A "muy largo plazo", González-Bueno considera "sano y saludable" que haya más consolidación bancaria en Europa y en España, "pero excluyendo en España consolidación de los tres grandes bancos, que ya lo son lo suficiente".
De los flecos pendientes de la opa de BBVA, el principal inversor privado, el mexicano David Martínez Guzmán, aún se mantiene dentro del accionariado con su 3,86% del capital, aunque ya renunció como consejero del Sabadell tras haber apoyado en la opa al BBVA.
Desde Sabadell esperan que Martínez Guzmán se comporte como un "inversor inteligente" y deshaga su posición próximamente. No obstante, González-Bueno confía en que su venta "no tendrá mucha afectación en la cotización de la acción".
Qivalis
El último favor a la causa del Sabadell por parte de González-Bueno como CEO ha sido dejar encarrilada la entrada del banco en el consorcio de bancos europeos para la stablecoin del euro, Qivalis. En ese consorcio, ya están CaixaBank y BBVA, y medios internacionales también apuntan a que Bankinter dará el paso.
El todavía CEO ha reconocido que Banco Sabadell se adherirá al consorcio, un grupo donde también están presentes entidades como BNP Paribas, ING, Raiffeisen Bank o UniCredit, entre otras.
