José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia, espera que la banca salga de esta crisis con su reputación fortalecida por el papel clave que las entidades están teniendo en la canalización de las ayudas a las familias y las empresas.

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"De la misma manera que de la crisis anterior la reputación salió dañada, yo espero que haya una fuerte recuperación de la reputación [de la banca] en esta crisis", ha apuntado el banquero durante su intervención en el Observatorio de las Finanzas, un encuentro organizado por Invertia en su primer aniversario dentro de EL ESPAÑOL, que reúne estos días a los principales actores del sector financiero.

En opinión del todavía primer ejecutivo de Bankia, que se confiesa "sensibilizado" con el tema de la reputación tras su aterrizaje en la entidad hace nueve años, durante esta crisis la banca ha estado "muy cerca de las familias y las empresas", al haber mantenido las oficinas abiertas, haber dado "magníficos" servicios digitales y "haber hecho una labor muy relevante".

Esta es la última comparecencia pública de Goirigozarri antes de que se registre la fusión entre CaixaBank y Bankia este viernes y ambos bancos queden integrados legalmente. El consejo de administración de la nueva entidad le dará su visto bueno el próximo martes, momento en el que se convertirá oficialmente en el presidente no ejecutivo de CaixaBank.

"Estoy muy ilusionado, pero está siendo una semana muy especial. Bankia es un proyecto precioso en el que he disfrutado muchísimo", ha apuntado el banquero, que se acerca a una "nueva etapa ilusionante".

"Ilusionado"

Goirigolzarri cree que la nueva CaixaBank "es un gran proyecto, es como de estar ilusionado". "Más allá del volumen y las cifras, la ilusión es porque estamos configurando un proyecto que, sin duda, va a apoyar a la economía española, vamos a estar muy cerca de las familias", ha añadido.

El banquero ha rechazado que en la operación haya habido alguna "implicación política". "Esta es una operación que tiene un fundamento profesional, una lógica industrial clarísima. No lo digo yo, lo ha dicho el mercado", ha apuntado.

La fusión ha recibido esta semana las últimas autorizaciones que necesitaba para poder registrar la integración de ambas entidades tras el visto bueno del Ministerio de Asuntos Económicos y, sobre todo, de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

Esta última, con todo, ha dado su aprobación con algunas condiciones que la nueva entidad deberá cumplir, como no cerrar las oficinas de los lugares en los que no hay sucursales de más bancos con el objetivo de luchar contra la exclusión financiera de la España rural.

La CNMC ha detectado unos 86 códigos postales en los que la nueva entidad estará, por cuotas de mercado, en régimen de monopolio o duopolio, si bien Goirigolzarri rechaza que la operación suponga una merma en la competencia en los servicios bancarios.

En su opinión, al comparar las cuotas de mercado de la nueva CaixaBank con las que existen en entidades líderes de otros países, como Italia, Francia u Holanda, "son cuotas [de mercado] típicas y clásicas dentro de la Unión Europea". "No veo que nuestra operación signifique una reducción de la competencia, como lo ha visto la CNMC", ha dicho.

Nueva ola y Filomena

En cuanto a la evolución de la economía española, Goirigolzarri ha reconocido que las cifras del primer trimestre han "decepcionado un poco". "Hay dos efectos clarísimos: una nueva ola de contagios y no nos olvidemos de Filomena, que fue extraordinariamente importante", ha apuntado, a lo que suma "una velocidad de vacunación muy baja".

El banquero confía en que en los próximos meses el proceso de vacunación se producirá "con mucho más brío" y, si se cumplen las expectativas, los trimestres tercero y cuarto tendrán más "potencia". "Que salgamos va a depender de muchas cosas, pero sobre todo de la velocidad de la vacunación", ha añadido.

Goirigolzarri ha valorado que, en este contexto, "la banca está siendo extraordinariamente prudente" a la hora de dotar provisiones para hacer frente a los futuros impagos.