La presión de los reguladores para que los bancos 'no se duerman' en materia de provisiones no ha surtido efecto en el caso de Bankinter, que en el último trimestre de 2020 decidió liberar un millón de euros en dotaciones extraordinarias contra la pandemia, hasta dejar la cifra total en 242 millones de euros.  

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Desde la entidad explican que este parón en las provisiones se muestra acorde a los nuevos escenarios macroeconómicos y defienden la prudencia en este sentido explicando que "la morosidad subirá en los próximos trimestres, pero no mucho". Así, consideran que aunque la recuperación económica sea más lenta de lo previsto, las dotaciones actuales son más que suficientes para encarar los próximos meses, con unos  niveles de cobertura que ya alcanzan el 61%. 

La entidad sí ha hecho caso a las recomendaciones del Banco Central Europeo (BCE) en materia de dividendo, limitando al 15% del beneficio de 2020 los pagos previstos para este año. Así, calculan que el dividendo estará en el entorno de los 45 millones de euros. Es decir, los accionistas recibirán este año 0,05 euros por acción con cargo a 2020

Durante la presentación de resultados de la entidad, que cerró el pasado ejercicio con un beneficio de 317 millones, un 42,4% menos, María Dolores Dancausa ha explicado que esperan recuperar resultados precovid "en dos o tres años", anticipando tiempos duros por el impacto de la crisis. "Empezamos 2021 con unas perspectivas muy optimistas, pensando que un simple cambio de calendario iba a cambiar el panorama, pero ni el ritmo de las vacunas ni los fondos europeos van a ser inmediatos", advierte la consejera delegada del banco.

En este sentido, ha advertido de que las subidas de impuestos planteadas por el Gobierno pueden entorpecer la recuperación. "Creo que a base de que las familias y empresas ganen más se puede recaudar más de forma sostenible, y que subir impuestos en un momento de crisis económica lo que hace es ahogar a más familias y empresas que pasan dificultades. Yo no lo hubiera hecho", ha asegurado.

Así, considera que para impulsar la salida de la crisis, es clave "demostrar que esos fondos van a ir dirigidos a sanear las cuentas públicas y a hacer las reformas estructurales que España necesita". Un proceso en el que ha vuelto a defender el papel de los bancos tras la experiencia y la capacidad adquirida por el sector con los préstamos avalados por el ICO.

Bankinter ha descartado que la entidad esté empleando parte de esas garantías públicas para refinanciar a clientes en situaciones de riesgo. Una práctica muy criticada en los últimos meses y que desde el banco naranja han vigilado de forma periódica con auditorías internas.

Hipotecas y depósitos 

Dancausa también ha rechazado que la entidad esté llevando a cabo prácticas como pagar a los hipotecados que, con la caída del euríbor, se hayan encontrado con intereses negativos, aunque reconocen que esta 'anomalía' sí se ha producido "por deferencia" con algún cliente. 

Respecto al debate de los tipos negativos, recuerda que la nueva ley hipotecaria establece un suelo del 0 cuando los diferenciales son negativos. Sin embargo, las asociaciones de consumidores se han quejado en repetidas ocasiones de que esa protección normativa no se refleja en los depósitos, donde algunos grandes bancos como BBVA ya han comenzado a cobrar a los particulares que superen un saldo de 100.000 euros, el límite que garantiza el Fondo de Garantía de Depósitos.

La consejera delegada de la entidad ha dejado claro que Bankinter no está cobrando a las personas físicas. "No tenemos intención de hacerlo", sentencia. 

Línea Directa y fusiones

Durante la presentación de resultados ante los medios, Bankinter ha desvelado que el pasado 13 de enero remitió al BCE la solicitud formal para la escisión ('spin off') de Línea Directa. "Nuestro deseo sería que la autorización del BCE estuviera lista antes de la próxima junta general de accionistas", aunque no descartan que el visto bueno del organismo se retrase y la salida a bolsa tenga que esperar. En todo caso, confían en que la operación se lleve a cabo a lo largo de 2021. 

La escisión de Línea Directa se produce en un momento en el que este negocio es uno de los más rentables para Bankinter. Desde la entidad son conscientes que la operación implicará un relevante mordisco a sus resultados. En 2020, de hecho, Línea Directa aportó 135 millones de euros al beneficio del grupo (un 43% del total). 

Sin embargo, Dancausa ha defendido su confianza "en la capacidad de Bankinter de seguir generando ingresos en la actividad puramente bancaria". 

En este escenario, la entidad insiste en que no participará en el proceso de consolidación bancaria en España, asegurando que "somos un negocio rentable, que crece de forma orgánica, independientes y queremos seguir siendo así".

Es más, Dancausa ha mostrado sus dudas con el éxito de este tipo de operaciones. "Soy escéptica con la bondad de las fusiones, porque a largo plazo no se ven tantas alegrías como a corto... tienen que generar un beneficio excepcional para compensar los costes económicos y humanos que implican", advierte.