Bankinter da el pistoletazo de salida a la temporada de resultados de la gran banca española. Y lo hace dejando claro que, aunque el impacto de la pandemia podría haber sido mucho mayor, 2020 ha sido un ejercicio histórico, para mal, para las cuentas del sector. El Grupo despidió el año con un beneficio neto de 317 millones de euros, un 42,4% menos que en 2019, tras llevar a cabo provisiones de 242,5 millones para anticipar el empeoramiento macroeconómico.

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El año anterior Bankinter obtuvo un beneficio neto de 551 millones de euros, que supuso un récord para los resultados del banco con siete años consecutivos de incremento de beneficios. Una racha que se vio truncada el pasado ejercicio como consecuencia de la crisis. Pese a todo, su beneficio se ha situado por encima de lo que anticipaban los expertos. 

Hay que tener en cuenta que estas cuentas comparan con un 2019 en el que la entidad se anotó fuertes extraordinarios tras la compra de EVO. Por su parte, el resultado antes de impuestos de Línea Directa, que se muestra separado de la actividad bancaria, alcanzó los 179,6 millones de euros, un 25,7% más que hace un año. 

Ahora, el resultado antes de impuestos de la actividad bancaria (sin contar con Línea Directa) se reduce a 230,5 millones de euros, un 62% menos que en 2019. 

Dentro de las principales ratios, la rentabilidad sobre recursos propios, ROE, se mantiene en el 7%. Sin tener en cuenta el impacto de las provisiones extraordinarias, el ROE de la entidad sería del 10,8%.

Asimismo, Bankinter refuerza la solvencia, con una ratio de capital CET1 fully loaded que se sitúa en el 12,3%, frente al mínimo del 7,7% exigido por el BCE en función del tipo de negocio que realiza la entidad y sus niveles de morosidad.

Morosidad y solvencia

Las ayudas a familias y empresas también han servido para mantener a raya la morosidad, pese a los malos augurios que al inicio de la crisis apuntaban a una ola de impagos, que los expertos retrasan ahora hasta finales de 2021.

En concreto, Bankinter situó su morosidad en el 2,37% a cierre del año, frente al 2,51% de 2019, casi la mitad que la media sectorial.

A su vez, la cobertura de la morosidad crece notablemente, pasando del 48,4% al cierre de 2019 al 60,5% de este año. En cuanto a la liquidez, Bankinter cierra un año que, por primera vez, muestra un gap comercial negativo, con una ratio de depósitos sobre créditos del 103,2%.

Impulso comercial

El margen de intereses alcanza los 1.247 millones de euros, un 6,8% más que en 2019, debido sobre todo a los mayores volúmenes de la inversión. El margen bruto suma 1.709 millones de euros, lo que significa un 3,6% más que hace un año.

Más de dos tercios de esa cifra procede del margen de intereses. Por su parte, la aportación de las comisiones a ese margen bruto es de un 29%, o lo que es lo mismo: 496,8 millones de euros, de los que 157 millones proceden del negocio de gestión de activos y 98 millones del negocio de valores (un 22% más que en 2019) en un año especialmente brillante para esta actividad de intermediación.

Desde la entidad indican que este margen se ha visto impactado negativamente por unas cargas regulatorias (aportaciones al Fondo de Garantía de Depósitos, Fondo Único de Resolución y otros) que siguen creciendo y que este año ascienden a 115 millones de euros, frente a los 95 millones de 2019.

Poniendo el foco en el negocio de Empresas, la cartera de inversión crediticia alcanza al cierre de año 28.400 millones de euros, un 11% más que hace un año. Con cifras solo de la cartera en España, el crecimiento es de un 11,5% frente a un 8,1% de media sectorial con datos a noviembre del Banco de España.

En ese crecimiento han tenido un fuerte protagonismo los préstamos avalados por el Instituto de Crédito Oficial (ICO), con 8.600 millones de euros formalizados, de los que 6.000 millones han sido ya dispuestos.

En su cartera crediticia global, la morosidad se sitúa en el 7,4% en el segmento pymes pequeñas y en el 3,4% en las pymes más grandes.

"Banca Privada cierra un meritorio ejercicio gestionando un patrimonio de 42.800 millones de euros, lo que supone un 6% más respecto a 2019, después de captar en el año 2.700 millones de euros de patrimonio neto nuevo", explican desde la entidad. Y en cuanto al segmento inmediatamente inferior, de Banca Personal, el crecimiento fue del 9%, con un patrimonio neto nuevo de 2.300 millones de euros".

La nueva producción hipotecaria realizada en el año suma un total de 2.900 millones de euros, apenas un 3% inferior a 2019, que fue un gran ejercicio. Un 56% de las nuevas hipotecas son a tipo fijo y tienen un loan to value del 60%.

Otro producto igualmente captador de nuevos clientes es la Cuenta Nómina, una de las propuestas más apreciadas del mercado en su categoría que confirma el buen comportamiento de años anteriores con un crecimiento de la cartera del 22%, hasta los 12.700 millones de euros.