Caixabank se autodescarta para el proceso de fusiones que se vislumbra en el horizonte de la banca española. Así lo ha dicho el consejero delegado de la entidad, Gonzalo Gortázar, quien asegura que su "escenario es no participar en operaciones corporativas". 

A su juicio a Caixabank "le ha ido muy bien" en los últimos años en solitario, como demuestra la transformación digital en la que está trabajando el banco en los últimos meses. De hecho, y según ha explicado, el objetivo es "continuar" con esa transformación interna y hacerlo en solitario. 

Para Gortázar, "tenemos un entorno complicado, y en términos relativos es donde podemos destacar más. Las cifras de estos seis meses son un ejemplo muy claro de por qué estamos donde estamos", ha sentenciado.

El dividendo

También se reafirma en su política de dividendos para este año, y no se plantea tener que evitar el reparto. Gortázar se muestra "confiado" en que el Banco Central Europeo revisará su política de recomendación de no repartir dinero a los accionistas. 

Para el CEO de Caixabank "tiene sentido que caiga a partir del 1 de enero de 2021", aunque en este momento se haya adoptado una medida que tiene "lógica", siempre que se mantenga de forma "excepcional". 

Obviamente todo dependerá de la evolución que tenga la pandemia en los próximos meses. En estos momentos la entidad trabaja con un escenario base de caída del PIB del 14% a cierre de año, aunque no descarta que puedan ser peores si vuelven los confinamientos. 

¿Impactará en la morosidad? "Es pronto para hacer cuentas, porque dependerá de la duración que puedan tener y de las medidas que se adopten" para paliar los problemas que puedan generarse entonces. 

Sea como sea, la entidad sí prevé que haya un aumento de la mora de aquí a final de año y que ésta se sitúe en el entorno del 4% o el 5%. 

Resultados

El análisis de Gortázar llegan el día de presentación de resultados del primer semestre del año. Unas cuentas en las que ha provisionado 1.155 millones de euros, lo que ha obligado a reducir el beneficio un 67% hasta los 205 millones de euros. 

Se trata de una "visión muy dura" de lo que puede estar por venir y que ha llevado a la entidad a hacer ese ajuste para evitar que pueda impactar en sus resultados de aquí a final de año. 

El banco que lidera Jordi Gual ve reducir el margen de intereses hasta los 2.425 millones de euros (-2,1%) por la caída de los ingresos de los préstamos. Asegura que el banco que durante estos seis meses el tipo de interés aplicado se ha reducido por los préstamos ICO,  la caída de ingresos procedentes de crédito al consumo y también a un descenso de la curva de tipos.