Nueva advertencia de S&P Global por el impacto de la crisis del coronavirus sobre la banca española. La agencia de calificación crediticia calcula ahora que las entidades nacionales sufrirán un incremento del 10% en sus activos tóxicos de aquí a 2021 como consecuencia de la pandemia. Y lanza una clara advertencia: el 62% de los ratings concedidos a bancos españoles tiene perspectiva negativa. 

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La agencia lanza esta advertencia en plena semana de resultados empresariales del sector que, tras las cuentas del Bankinter, continuará Bankia este martes. S&P estima además que el coste de crédito de los bancos españoles se elevará entre 80 y 100 puntos básicos tanto para este año como el siguiente, a pesar de que asumir que la crisis será de corta duración y que las medidas de apoyo de las autoridades ayudarán a contener el impacto.

"La gran crisis económica en España afectará la calidad de los activos y agravará aún más los desafíos de rentabilidad de los bancos", asegura S&P en un comunicado.

Para la firma estadounidense, el crédito al consumo y a pymes son los más vulnerables, ya que, a diferencia de lo ocurrido hace diez años, no hay signos de desequilibrios en el mercado inmobiliario y los bancos tienen "sobradamente provisionados" los activos heredados de la anterior crisis. No obstante, destaca que el sector privado está mucho menos apalancado que entonces.

Además de este impacto, S&P prevé que los ingresos netos de las entidades se reducirán en segunda parte de este año, aunque podrían comenzar a recuperarse en 2021. "El mayor riesgo lo asumen los bancos medianos y pequeños, lo que refuerza la idea de una mayor consolidación", apostilla.

Capital bajo control

Respecto al capital, los analistas confían en que se mantendrá si los dividendos continúan sin distribuirse. Asimismo, las garantías públicas permitirán minimizar el consumo de esta variable por conceder nuevos préstamos a empresas.

Por otro lado, S&P considera que el acceso a la financiación por parte del sector no es un factor preocupante. En la crisis actual, los bancos cuentan con amplia liquidez y un perfil de financiación equilibrado, pudiéndose dotar de fondos masivos a través de las subastas del Banco Central Europeo (BCE). En este sentido, aconseja no reforzar las carteras que anexionen a la banca con los gobiernos.