El presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), José María Roldán, ha vuelto a defender el papel de los bancos para reactivar la economía durante la crisis del coronavirus. A su juicio, una vez pase la pandemia llegará el ansiado proceso de fusiones, viendo más probable, en contra de lo que opinan las propias entidades, las operaciones transfronterizas en Europa.

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"Siempre he dicho que las fusiones en situaciones de tensiones de rentabilidad son una buena forma para mejorar la rentabilidad", ha explicado Roldán durante su intervención en un desayuno online organizado por Nueva Economía Forum, advirtiendo de que "la situación en la próxima década no va a ser fácil para el sector", en un entorno de bajos tipos de interés. "Cuando tu materia prima vale cero o negativo, es difícil obtener beneficios potentes y serán necesarias las fusiones transfronterizas", insiste Roldán.

El presidente de la patronal bancaria cree que dentro del proceso de consolidación que espera que la pandemia acelere estos años, "veremos más fusiones en España, pero deben ser operaciones voluntarias, no empujadas desde el sector público". Respecto a las transfronterizas, una opción que desde varios bancos ya han descartado ante las dificultades que implica el no contar con una verdadera Unión Bancaria ni un fondo de garantías único, Roldán sí considera que, una vez pasada la crisis y viendo cada sistema bancario de cada país, "veremos por primera vez el primer banco paneuropeo".

En esta apuesta por un mercado bancario verdaderamente único, Roldán no limita su propuesta solo al sector bancario. A su juicio, Europa y todas sus empresas deben recuperar el daño que en los próximos meses puede provocar a esa unión las medidas anticrisis tomadas en los distintos países de la región. "Una de mis grandes preocupaciones es la aparición de países con paquetes de ayudas al sector privado de enorme tamaño", indica.

En este sentido, el presidente de la AEB matiza que el problema es ver si una empresa española "será capaz de competir con una alemana en igualdad de condiciones y que el resultado de esa competencia no sea que la alemana tenga mejores posibilidades está más apoyada por su Gobierno".

Roldán insiste en que el mercado único "va a sufrir una enorme distorsión y hay que reconstruirlo para lograr que las empresas compitan no por su nacionalidad sino por su capacidad para ofrecer productos mejores, con mejores precios, etc".

Veto al dividendo

El presidente de la AEB ha aprovechado su intervención para insistir en la crítica que desde hace semanas repite hacia la recomendación del Banco Central Europeo (BCE) de 'vetar' el reparto de dividendos en el sector bancario. 

"Solo estamos pidiendo discriminación, que si un supervisor tiene motivos para pensar que un banco no puede dar dividendo, que no lo de, pero que no sea una medida generalizada", explica. Aún así, y pese a estos mensajes públicos, la AEB no ha enviado ningún tipo de queja formal a los supervisores para que echen marcha atrás en sus recomendaciones.

"Lo que pedimos es un análisis caso a caso, que es lo más racional, porque si estás cumpliendo los requisitos de capital y tu situación de balance te permite pagar ese dividendo, por qué no lo vas a hacer", explica Roldán, advirtiendo que "no podemos crear la imagen de que la banca es el único sector en el que el supervisor, y no los gestores de la entidad, es el que toma la decisión del reparto".

Desde la AEB descartan que el veto a los dividendos derive en otro tipo de recomendaciones como, por ejemplo, el pago de cupones en bonos, pero insisten en que "no podemos trasladar al inversor el mensaje de que la remuneración de los riesgos va a depender siempre de un tercero y políticas generalizadas de suspensión de dividendos independiente del riesgo, rentabilidad, impacto de la crisis del banco, etc". 

En este sentido, Roldán se ha mostrado preocupado por la acuciante volatilidad que afecta al sector bancario. "Nos enfrentamos a muchas dudas sobre la evolución de la rentabilidad, junto con la evidencia de la prolongación del periodo de bajos tipos de interés o tipos negativos", explica.

Para la patronal, explicar al inversor que la situación se trata de una travesía en el desierto que pasará en "uno o dos años". Aún así, las perspectivas son poco excesivamente prudentes. "En ese tiempo seremos capaces de volver a velocidad de crucero con rentabilidad del 7% y 8%", indica. Mejora, sí. Pero aún por debajo de cubrir el coste de capital. 

Respecto al mercado en general, Roldán se ha mostrado "impresionado" por los fuertes vaivenes en la bolsa española, considerando que parte de las fuertes subidas y bajadas en el parqué se deben, precisamente, al hecho de que los bancos ya no son creadores de mercado. "Debemos hacer una reflexión sobre en manos de quién está el mercado. La negociación se hace a base de algoritmos matemáticos y de hedge funds apalancados y la volatilidad extrema ha dejado una situación en la que el mercado parece el salvaje oeste".