¿Por qué Urbas dice que la liquidación a favor de RS Lender pondría en riesgo 20.000 viviendas asequibles?
Urbas afirma que si el juez ordena la liquidación, el fondo RS Lender tomaría el control y paralizaría la gestión, lo que llevaría a ventas forzosas y a la interrupción de proyectos que suman más de 20.000 viviendas asequibles.
Qué consecuencias ya ocurridas y qué consecuencias posibles tendría la liquidación para los acreedores de Urbas?
Ya ocurrido: la administración concursal valora activos y recomienda liquidación, lo que cambia la hoja de ruta judicial. Posible: la liquidación podría provocar quitas de hasta el 90% en muchos activos, mayores costes de litigio y cobros más inciertos para acreedores.
Quién es RS Lender y por qué Urbas le considera su “mayor enemigo” en los litigios?
RS Lender es la filial del fondo británico Roundshield que mantiene pleitos contra Urbas por garantías de cerca de 300 millones y por ejecución de suelos por más de 200 millones; Urbas lo identifica como principal adversario por esos litigios y ejecuciones.
Cómo justifica Urbas que el convenio de acreedores es mejor que la liquidación?
Urbas sostiene que su plan de viabilidad preserva continuidad operativa y activos valorados en 520 millones, permite pagar el 100% de la deuda escalonadamente y evita ventas forzosas y costes extras asociados a la liquidación.
Qué papel tiene el voto del 61,19% que presentó Urbas y por qué no ha sido suficiente?
Urbas presentó un convenio con adhesión equivalente al 61,19% de la deuda (54 millones a favor, 24,5 en contra), pero al restar 34 millones vinculados a dos empresas del presidente cambia el equilibrio, por lo que no ha alcanzado el apoyo definitivo.
Urbas ha lanzado un mensaje de alerta en un comunicado ante la CNMV en el que admite que ante un "eventual" proceso de liquidación como resultado del concurso de acreedores en el que está inmersa, "las expectativas reales de cobro de los acreedores se verían sustancialmente reducidas" y "los accionistas perderían el valor total de sus acciones".
La promotora inmobiliaria contesta en ese escrito el informe de la administración concursal, que apuesta por esa liquidación en lugar de por la continuidad de la empresa a través del convenio de acreedores que presentó el pasado mes de septiembre.
La compañía advierte que si el órgano judicial del concurso insta a la liquidación, se pondrá al frente de ella al "fondo buitre" RS Lender (filial del británico Roundshield) y se arriesgaría la salida al mercado de más de 20.000 viviendas asequibles.
Se trata del fondo con el que Urbas mantiene una batalla judicial con varios pleitos recíprocos, en los que están en juego unas garantías de cerca de 300 millones de euros. A esa cantidad se añaden, a su juicio, los suelos en España por más de 200 millones de los que ya se han apropiado al ejecutar el impago del crédito de 79 millones que les hicieron.
Según argumenta en el escrito enviado al supervisor de los mercados este jueves, el coste de esos litigios y el riesgo que supone para la viabilidad futura de la empresa, en caso de llegar a un proceso de liquidación, no han sido debidamente valorados por la administración concursal de Kepler Karst y Auren.
Tal y como adelanta este periódico, la inmobiliaria que preside Juan Antonio Acedo, y que lleva en concurso de acreedores poco más de un año, asegura que una liquidación supondría la paralización de su actual administración y, con ello, de su potencial de creación de valor para salir de esta crisis financiera.
De hecho, el plan de viabilidad que se ha enviado al juzgado del que depende el concurso planea pagos del 100% de la deuda sin quitas. Incluso con amortizaciones anticipadas de hasta un 10% en un año, un 15 % adicional en dos y el 75% restante en el tercer ejercicio.
El problema es que ese plan no ha logrado hasta ahora el suficiente apoyo de los acreedores, si no se incluye la parte de deuda que está vinculada a dos empresas controladas por el presidente.
Urbas presentó un convenio con el 61% del capital adeudado a favor del convenio. Eso eran 54 millones a favor y 24,5 en contra. Pero si se restan los 34 millones de esas dos empresas, el equilibrio cambia. Todo está pendiente de la valoración judicial.
Aun así, la compañía advierte cómo el informe de la administración concursal admite unos activos totales de la empresa valorados en 520 millones de euros, siempre que se garantice la continuidad de su actividad.
Si se entra en concurso, esa cantidad se quedaría en apenas 301 millones, con una deuda de 126 millones. Todo ello supone, sobre el papel, que habría valor suficiente para pagar la deuda.
Pero en ese escenario es en el que los actuales responsables alertan de que un proceso de liquidación les sacaría de la gestión, paralizaría la empresa y echaría abajo su plan de viabilidad.
La liquidación se haría con unas quitas muy altas (de hasta el 90%) en muchos de los activos contemplados. Y a todo eso se le añadiría el coste de mantener litigios con más de tres frentes abiertos y con el fondo británico Roundshield como mayor enemigo, que podría superar los 300 millones.
"Ni dichos pleitos, ni su trascendencia, como se expone, han sido identificados por la Administración Concursal en su Informe", señala la empresa.
En el escrito enviado a la CNMV, Urbas solicita que los acreedores que aún no se hayan adherido a su convenio de acreedores, "valoren favorablemente su adhesión y que quienes hubieran manifestado una posición contraria la reconsideren a la luz de la documentación actualizada".
"La liquidación, por el contrario, destruye valor desde su apertura, somete los activos a ventas forzosas, incrementa costes, retrasa e introduce incertidumbre en los cobros y compromete la defensa de litigios decisivos. No existe, por tanto, una alternativa económicamente equivalente al convenio", concluye la compañía.
"Aprobar el convenio significa cobrar en mejores condiciones, proteger el patrimonio y mantener abierta una oportunidad real de creación de valor; rechazarlo implica asumir una destrucción de valor, unos costes y unos riesgos que perjudicarían a todos", sentencia.
