Los socios clave de Moncloa en los sucesivos asaltos del Gobierno a Indra y a Talgo recibieron 22 millones de euros en fondos europeos Next Generation, según refleja la lista provisional de adjudicatarios a la que ha tenido acceso EL ESPAÑOL.
Las cifras incluidas en el documento -referidas exclusivamente a ayudas no reembolsables- indican que desde el comienzo del Plan de Recuperación y Resiliencia, en 2021, la vasca Sapa Operaciones se ha embolsado 11,2 millones.
Del mismo modo, la también vasca Sidenor se ha quedado con otros 9,1 millones y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) ha recibido poco más de dos millones.
Si se suman además los montantes de ayudas no reembolsables de otros programas, la cifra se eleva hasta los 94,4 millones de euros: 63,9 millones para Sidenor, 19,3 para Escribano y 11,2 para Sapa.
El 99% de estas subvenciones se ha producido desde el año 2018, cuando Pedro Sánchez llegó a la Moncloa. Adjudicaciones que se han producido en paralelo a los asaltos a cotizadas que ha ejecutado Moncloa con ayuda de estas empresas.
Sapa fue el histórico socio del Ejecutivo para asaltar Indra a mediados de 2022 y apartar a los consejeros díscolos, además de ser clave para desbancar al presidente Ángel Escribano en marzo de este año.
En el primero de los casos, la empresa dirigida por Jokin Aperribay fue el principal apoyo para la arremetida del Gobierno que fulminó a los cuatro consejeros rebeldes que se oponían a la hoja de ruta de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi), dueña del 29% del capital.
La familia Aperribay entró en el capital de la tecnológica a finales de 2021 invirtiendo 90,8 millones. Y lo hizo días después de sellar una alianza con el fondo de inversión Bain Capital para la compra de otro porcentaje idéntico en ITP Aero.
Así, sus primeras subvenciones de fondos europeos NextGen los recibió el 17 de febrero de 2023, en el marco de las ayudas del Perte del Vehículo eléctrico y conectado (VEC). Ocho meses después del primer asalto al consejo de Indra.
En total, tres concesiones: una por 8,1 millones, otra por 2,2 millones, y una tercera de 1.782 euros para ayudas a la formación.
Con un 7,94% del capital de Indra, la compañía recibió la última subvención sujeta a fondos europeos del Perte VEC el pasado 14 de noviembre de 2025.
Y en febrero de 2025, Sapa volvió a ser fundamental para apoyar al Gobierno y nombrar a Ángel Escribano como presidente, en sustitución de Marc Murtra.
Un año después volvieron a apoyar a Moncloa para desbancar a Escribano. De hecho, Sapa fue el único accionista que siempre estuvo del lado del Ejecutivo en la guerra contra el fundador de EM&E. Y fue clave para hacer contrapeso a Amber y al resto de los fondos accionistas que apoyaban al directivo.
En el caso de EM&E, fue otro de los soportes accionariales de Moncloa en Indra hasta la guerra de comienzos de este año entre Escribano y el Ejecutivo.
En este caso, sus subvenciones por fondos europeos Next Generation llegaron a los 2.038.025 euros, aunque las ayudas totales llegan hasta los 19,4 millones.
En mayo de 2023, EM&E entró en el capital de Indra con la adquisición de un 3% de la compañía y tres años después, en mayo de 2026, vendieron la totalidad del 14,3% que llegaron a ostentar.
En este periodo recibieron 18,7 millones de ayudas no reembolsables, sin contar las adjudicaciones de contratos de defensa y los préstamos adjudicados en diferentes convocatorias.
El tercero en discordia es Sidenor. La compañía vasca propiedad de José Antonio Jainaga fue una pieza clave para que Moncloa tomara el control de Talgo tras vetar las ofertas de la húngara Magyar Vagon y la polaca Pesa.
Un año después de acordar la compra, Jainaga logró tomar el control del fabricante de trenes en enero de 2026, aunque no sin antes recurrir a la ayuda del Gobierno vasco y de Moncloa.
Los primeros entraron en el consorcio que compró el 29% a través de sus fondos de capital (con unos 150 millones), mientras que el Estado lo hizo gracias a la Sepi que se quedó con el 7,8% a cambio de 75 millones. Lo hizo tras una ampliación de capital y un préstamo convertible.
Entre noviembre y diciembre de 2024 recibió 9,1 millones de fondos europeos NextGen entre ayudas a la eficiencia energética de edificios y a la descarbonización. Dos meses antes de que se cerrara la compra de Talgo y en medio de la guerra de pujas con otras empresas extranjeras.
Pero el peso de Sidenor en subvenciones va mucho más allá. En total, han recibido 63,9 millones desde 2018. Aunque el grueso de las ayudas comenzó a recibirlas en diciembre de 2023 con 5,8 millones como compensación por costes de emisiones de CO2.
Con todo, los tres meses anteriores a que se confirmara la compra inicial de Sidenor en Talgo, la compañía de Jainaga recibió 17,1 millones en nueve adjudicaciones distintas.
