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Cobre Las Cruces (CLC) invierte 40 millones de euros para producir concentrado de oro, plata y plomo a partir de residuos mineros almacenados en sus instalaciones. Con este proyecto adelanta al año próximo su vuelta a la actividad, mientras prepara una nueva mina subterránea y una refinería.

La compañía, con nueva propiedad quiere aprovechar el ciclo de altos precios de los metales para “un reinicio anticipado de la actividad en el complejo minero-metalúrgico” en los términos municipales de Gerena, Salteras y Guillena (Sevilla).

Allí extrajo metales entre 2009 y 2020, cuando se agotaron las reservas que procesaba en una planta hidrometalúrgica de producción de cobre refinado con un 99,999% de pureza a una media de 70.000 toneladas anuales.

Entre 2021 y 2023 mantuvo activa la producción de cobre repasando el mineral extraído y tratado durante los primeros años de explotación, que aún conservaba un significativo porcentaje aprovechable de metal.

Desde julio de 2023 la planta hidrometalúrgica se encuentra en situación de cuidado y mantenimiento.

Proyecto PMR

Al mismo tiempo, se encuentra trabajando para arrancar un nuevo proyecto de primera magnitud, PMR (Polymetallurgical Refinery). Se explotará un nuevo yacimiento polimetálico, situado bajo el actual, esta vez mediante minería subterránea.

El proyecto incluye una nueva refinería polimetalúrgica para producir no solo cobre, sino también zinc, plomo y plata, todos en base metal. Será la primera planta metalúrgica en el mundo con estas capacidades.

El PMR ha sido declarado Proyecto Estratégico Europeo por la Comisión Europea por su contribución a la autonomía estratégica en materias primas minerales.

Supondrá una inversión superior a los 850 millones de euros y prevé un periodo de actividad de al menos 20 años, con la creación de unos 900 puestos de trabajo directos e indirectos, además de otros 1.500 inducidos.

Pero para poner en pie este nuevo proyecto Cobre las Cruces aún necesita atravesar parte del laberinto burocrático preceptivo y obras de notable importancia.

Economía circular

Así que mientras adelanta su vuelta a la actividad dando un nuevo repaso a minerales ya procesados hace años, en busca de oro, plata y plomo.

La previsión es recuperar y valorizar aproximadamente 2,6 millones de toneladas del llamado ‘gossan’ —la montera que recubre de forma natural los yacimientos piríticos— actualmente acopiadas en el complejo.

A un ritmo de 1,2 millones de toneladas anuales, la instalación obtendrá un concentrado comercializable con contenidos de oro, plata y plomo, con una producción estimada de 105.000 toneladas anuales.

La inversión prevista en el proyecto Gossan asciende a 40 millones de euros, que se emplearán principalmente en la adaptación y reacondicionamiento de las instalaciones existentes, con la puesta en marcha de un nuevo circuito de flotación.

En materia de empleo, se espera alcanzar una cifra de 320 puestos de trabajo, además de generar nueva actividad entre proveedores y contratistas del entorno.

La operación también permitirá avanzar en la restauración ambiental del entorno minero, al reducir el volumen de residuos, liberar espacios de acopio y continuar avanzando en el relleno del hueco minero.

Pedro Soler, director general de Cobre Las Cruces, ha explicado que el proyecto permite “reactivar nuestro complejo de forma anticipada, aprovechando recursos que ya teníamos disponibles y manteniendo el empleo y el conocimiento técnico que necesitaremos para el PMR”