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Olivar y compost para impulsar el olivar superintensivo. Es la clave de la alianza entre Carboliva y la cooperativa Arbequisur, que van a suministrar esta mezcla a nuevas plantaciones de los socios cooperativistas.

Los participantes podrán aplicar gratuitamente en sus explotaciones una mezcla compuesta por aproximadamente un tercio de biochar, elaborado a partir de pulpa de aceituna, y dos tercios de compost.

La experiencia contempla dejar una o dos líneas de plantas sin la aplicación de la mezcla, que actuarán como testigo frente a las zonas tratadas.

Aunque la producción del olivar en seto comienza a partir del tercer año, la iniciativa parte de la expectativa de que las posibles diferencias en vigor y velocidad de crecimiento puedan apreciarse ya durante el primer año.

Se aplicarán unos 3.000 kilos por hectárea para esta experiencia con la que Carboliva pretende introducir su biochar de forma masiva en el olivar superintensivo.

El olivar superintensivo (o en seto, con densidades superiores a 1.000–1.500 árboles por hectárea) representa actualmente una porción minoritaria del total (alrededor del 3% al 5% de la superficie nacional), pero es el sistema que más rápido está creciendo.

Los agricultores aprecian su alta rentabilidad, rápida entrada en producción (pleno rendimiento a los 4 o 5 años) y mecanización integral de la recolección, con el consiguiente ahorro de costes.

Con un serio problema de rentabilidad por el incremento de costes y la dificultad para conseguir mano de obra, la reconversión de explotaciones tradicionales es una realidad en auge.

Desde Carboliva explican que con esta experiencia podrán comprobar directamente “el comportamiento de esta combinación, el impacto positivo del biochar en la regeneración del suelo y su contribución al desarrollo inicial del cultivo”.

El objetivo es promover una agricultura más sostenible, eficiente y adaptada a los retos climáticos actuales.

La iniciativa se alinea con el nuevo Plan Nacional de Fertilizantes que prepara el Gobierno, que pretende mejorar la eficiencia de la fertilización y diversificar las fuentes de nutrientes con materiales orgánicos y subproductos del biogás como el biochar.

El biochar que se usa en esta alianza procede de subproductos del olivar, como el hueso y la pulpa de la aceituna.

“El biochar destaca por su elevada capacidad de retención de agua y nutrientes, su aporte a la estructura del suelo y su estabilidad a largo plazo, contribuyendo activamente al secuestro de carbono”, señaló Álvaro Espuny, CEO y fundador de Carboliva.

La combinación con compost de alta calidad, en este caso producido por la cooperativa Arbequisur “proporciona una enmienda orgánica integral que favorece la actividad microbiana y potencia el asentamiento y crecimiento inicial de los olivos jóvenes”,

Para Arbequisur, esta iniciativa supone una oportunidad para demostrar que los subproductos del olivar pueden volver al suelo en forma de soluciones agronómicas de alto valor.

“Nuestro compost de alpeorujo, certificado para agricultura ecológica, aporta materia orgánica estable, favorece la actividad biológica del suelo y contribuye a mejorar su estructura y funcionalidad, aspectos clave en nuevas plantaciones de olivar”, señaló Alberto Rodríguez, gerente de Arbequisur S.C.A.

Los promotores apelan a estudios científicos que avalan el potencial de esta sinergia para mejorar la fertilidad, la eficiencia en el uso de nutrientes y la resiliencia del suelo.

Las empresas

Carboliva es una empresa biotecnológica andaluza especializada en transformar biomasa de la aceituna en soluciones capaces de acelerar la necesaria regeneración de los suelos agrícolas, la descarbonización de la industria y desarrollar nuevos materiales sostenibles.

A través de una tecnología propia basada en pirólisis, convierte un subproducto agrícola tradicionalmente infrautilizado (hueso o pulpa de aceituna) en biochar certificado y energía térmica renovable, impulsando un modelo de economía circular.

Sus productos salen de instalaciones en Puente del Obispo (Jaén) anexas a una orujera de Coosur, y tienen usos en la agricultura, la industria y la construcción, como se evidenció el pasado año con un piloto que incluye biochar en pavimentos urbanos de Barcelona.

Arbequisur es una cooperativa de primer grado constituida en el año 2000, cuya actividad principal es la fabricación de aceite de oliva.

Su almazara está especializada en la molienda de aceitunas de la variedad arbequina, si bien, recepciona, moltura y transforma en aceite cualquier tipo de variedad de aceitunas, obtenidas mediante técnicas de Producción Integrada o Ecológicas.

Ubicada en Aguadulce (sureste de la provincia de Sevilla) pertenece a la Cooperativa de segundo grado de Oleoestepa, la cual comercializa todo su aceite producido y en la que Arbequisur aporta una gran proporción del aceite de oliva virgen extra arbequino.

Los aceites producidos por Arbequisur cuentan con la credencial de la Denominación de Origen Estepa y la certificación de Producción Integrada en Olivar y Almazara.

La Denominación de Origen Protegida Estepa tiene los criterios más exigentes del mundo para certificar un aceite de oliva virgen extra y ampara los aceites producidos en 13 localidades de la Comarca de Estepa (Sevilla) y Puente Genil (Córdoba).

La Cooperativa Arbequisur la componen cerca de 100 Socios y tiene un promedio de 12.000 toneladas de entradas de aceitunas al año, adaptada para campañas de molturación superior.