Las españolas Dcoop y Acesur siguen en la puja por Deoleo. De hecho, las dos compañías no solo se mantienen en la lucha sino que mantienen contactos permanentes con los fondos dueños de la empresa andaluza.
Según ha podido confirmar EL ESPAÑOL-Invertia con fuentes conocedoras, el objetivo es transmitir a CVC y Alchemy que no han tirado la toalla, que están dispuestos a hacer esfuerzos para quedarse con Deoleo y que la italiana Coricelli no es la única opción.
Es más, estas fuentes confirman que ahora mismo hay partido y que, pese a que hace quince días se podía presuponer que Coricelli lo tenía ganado, las opciones están bastante equilibradas y cualquiera de los tres podría ser la ganadora.
Es verdad que los italianos tienen cierta ventaja, pero es más bien pequeña y mucho más reducida de lo que muchos pensaban hace dos o tres semanas.
La clave es evitar que Coricelli acelere las negociaciones y que pueda cerrar la compra antes de fin de año, como era su interés inicial. Y esto pasa porque los otros dos candidatos sigan activamente dentro del proceso.
A mediados de septiembre, el presidente de Dcoop, Antonio Luque, indicó públicamente que el plazo de su oferta por Deoleo había expirado y que se retiraba oficialmente de la puja.
No obstante, las fuentes consultadas por este diario indican que las conversaciones con los fondos no han cesado y que mantienen vivo su interés, aunque sin el foco público y desde una perspectiva más discreta.
Del lado de Acesur, las fuentes consultadas indican que "nunca se ha retirado" y que precisamente su discreción juega a su favor en una partida de póker en la que -han entendido- tendrán más éxito si no muestran sus cartas.
Este diario ya advirtió hace dos semanas que las opciones de Coricelli crecían, gracias a que el Gobierno había entendido que tenía casi imposible justificar un eventual veto mediante el decreto antiopas.
Además, Coricelli se había cubierto bien las espaldas ya que llevan operando en España desde 2015 a través de una sociedad española, Farmers Elite, que comercializa su aceite a través de la firma cordobesa Aceites Abasa.
Del mismo modo, desde la Unión Europea y desde Italia se transmitió que no sería visto con buenos ojos un veto a una empresa europea, de una de las grandes economías del continente y con visos de crear un gran campeón continental, como busca Bruselas.
Es así como -dicen las fuentes consultadas- todo se jugará en el terreno estrictamente empresarial. En primer lugar, las ofertas económicas no están tan distanciadas y hay margen de mejorarlas.
Coricelli puso sobre la mesa 500 millones gracias a la inyección de la banca italiana, mientras que Acesur ofreció un montante similar aunque con un porcentaje variable y Dcoop se comprometió a abonar unos 460 millones en efectivo.
Las únicas dudas en el gigante italiano tienen que ver con su liquidez y su capacidad para digerir la operación. Con una facturación de 389 millones anuales debe "comerse" a Deoleo, el mayor distribuidor mundial de aceite de oliva con unos ingresos anuales de 820 millones.
La compañía sigue cerrando flecos con Unicredit para estructurar la financiación de la operación, pero todavía no se ha cerrado del todo lo que ha generado dudas en los fondos dueños de Deoleo.
En el sector no dudan que a la larga tengan los recursos necesarios para afrontar su oferta, pero sí que es cierto que todo el tiempo que pase hasta tener la oferta definitiva es tiempo que juega a favor de Acesur y Dcoop.
En el caso de Acesur, su principal traba la podría poner la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), ya que una unión con Dcoop y Acesur unificaría las marcas de aceite de oliva más relevantes del mercado español.
Deoleo controla una gran cuota en el lineal de los supermercados en España con Carbonell, Hojiblanca o Koipe y Acesur tiene La Española y Coosur. A priori, deberían desprenderse de marcas o ceder cuota.
El tercero en discordia es Dcoop, el favorito de quienes sueñan con un gran gigante español que una al mayor productor mundial con 1.421 millones de ingresos; con Deoleo, el mayor distribuidor mundial de aceite de oliva con una facturación de 820 millones.
Trabas en Estados Unidos
Pero en esta grandeza está precisamente el problema, en especial en el mercado estadounidense -una de sus mayores plazas- donde son líderes en cuota de participación.
Dcoop es dueño del 50% de Pompeian que tiene el 20% del mercado de Estados Unidos, mientras Deoleo es propietario de Bertolli, que a su vez posee el 14%.
Está claro que las estrictas autoridades de competencia de Washington obligarían a Dcoop a desprenderse de parte de esta cuota para autorizar la operación en este mercado.
De hecho, hace unas semanas se filtró que Dcoop valoraba desprenderse de su 50% en Pompeian para facilitar la operación si es que finalmente salía adelante.
Conexión marroquí
El problema es que el dueño del otro 50% es la familia marroquí Devico (dueños del grupo Les Conserves de Meknès-Aïcha), país con el que las relaciones no pasan por su mejor momento.
Hacer una venta a una empresa marroquí podría generar algunos anticuerpos por la actual situación política, a lo que habría que añadirle trabas adicionales que podrían surgir en EEUU.
