Nike ajustará de nuevo su plantilla y realizará una reorganización geográfica de su actividad. Así lo ha anunciado la compañía tras disminuir su beneficio neto un 2% entre junio y agosto, periodo equivalente al primer trimestre fiscal de la compañía.
En el mismo, el gigante estadounidense de la ropa y el calzado deportivo redujo sus ventas un 4,3% en términos interanuales.
Nike obtuvo un beneficio neto de 712 millones de dólares (631 millones de euros) al cierre de su primer trimestre fiscal y se anotó ventas por valor de 11.213 millones de dólares (9.938 millones de euros).
En concreto, los ingresos de la compañía en Norteamérica aumentaron un 2% anual, hasta 5.127 millones de dólares (4.544 millones de euros) pero disminuyeron un 5% en Europa, Oriente Próximo y África con 3.176 millones de dólares (2.815 millones de euros).
Por su parte, en China bajaron un 26%, hasta 1.180 millones de dólares (1.046 millones de euros); y en Latinoamérica y Asia Pacífico se mantuvieron estables, con 1.463 millones de dólares (1.297 millones de euros).
"Obtuvimos resultados en el primer trimestre acordes con nuestras expectativas, gracias a la mejora del margen bruto y una gestión de costes rigurosa", declaró Dave Denton, vicepresidente ejecutivo y director financiero de Nike.
"De cara al futuro, seguimos centrados en fortalecer nuestra cartera de productos, mejorar la productividad en toda la empresa y asignar los recursos con disciplina para generar valor a largo plazo para los accionistas", añadió.
Futuro
En este sentido, Nike prevé que sus ingresos disminuyan en un porcentaje de un solo dígito alto en el ejercicio fiscal 2027, mientras que el beneficio por acción diluido ajustado oscilará entre 1,15 y 1,35 dólares, excluyendo aproximadamente 0,15 dólares de gastos de reestructuración relacionados con el nuevo plan estratégico anunciado para el ejercicio fiscal 2027.
Sobre esta cuestión, el presidente y consejero delegado de Nike, Elliott Hill, ha comunicado una serie de cambios operativos para posicionar a la empresa de cara a un crecimiento a largo plazo, incluyendo ajustes de plantilla y una reorganización geográfica de la actividad.
"A medida que transformemos nuestra forma y lugar de trabajo, Nike reducirá gradualmente la cantidad de puestos", ha indicado el ejecutivo, subrayando que estas decisiones buscan reorientar la inversión hacia las áreas más cruciales para el éxito: innovación de productos, narrativa de marca, conexión con el consumidor, deporte y crecimiento.
"El futuro pertenecerá a las empresas que actúen con mayor rapidez, brinden un servicio más cercano a atletas y consumidores, e inviertan con mayor agresividad en innovación", ha defendido Hill, para quien Nike debe transformarse en una empresa más ágil, eficiente y centrada en el atleta.
De este modo, ha apuntado que las decisiones sobre los puestos afectados por este cambio comenzarán en el año 2027.
La compañía de Oregón ya anunció un ajuste de plantilla el pasado mes de abril. El recorte afectó a unos 1.400 puestos de trabajo, casi el 2% de su fuerza laboral, después de que, a principios de 2026, anunciara el recorte de 775 puestos de trabajo en sus centros de distribución.
Asimismo, Nike planea una reorganización en tres regiones geográficas para acercar la toma de decisiones, la responsabilidad y los recursos a los mercados a los que sirve
En concreto, las tres regiones geográficas serán: Américas, que agrupa a Norteamérica y Latinoamérica; APGC, que agrupa a Asia Pacífico y China; y EMEA, que seguirá operando donde lo hace actualmente.
