A la Unión Europea le preocupa profundamente el riesgo de perder el sector de los electrodomésticos, uno de los pilares de su base industrial, ante la "presión creciente" del empuje de China, y que se repita así el escenario de pesadilla ya vivido por la industria fotovoltaica comunitaria.
Durante el Consejo de Competitividad celebrado este jueves en Bruselas, las principales potencias de la UE —Alemania, Francia, Italia, España y Polonia, junto a Eslovaquia— han unido fuerzas para reclamar a la Comisión de Ursula von der Leyen un plan de rescate urgente para esta industria, siguiendo el precedente del aprobado para el sector eólico.
El sector de los aparatos para el hogar aporta aproximadamente 79.000 millones de euros al PIB europeo, emplea directa e indirectamente a 1 millón de personas y está integrado por más de 3.200 empresas y 130 plantas de producción en todo el Espacio Económico Europeo (12 de ellas en España).
"Pese a su importancia estratégica, el sector se encuentra sometido a una presión creciente", denuncian los países promotores de la iniciativa. La cuota de electrodomésticos procedentes de Asia ha aumentado del 15,3% en 2014 al 28,2% en 2024, mientras que la producción europea se ha reducido del 81,3% al 71,4% durante el mismo periodo.
En 2024, China fue el principal país de origen de las importaciones de electrodomésticos de la UE, que ascendieron a 13.361 millones de euros, el doble de las ventas de Alemania.
"El fuerte aumento de los costes energéticos, el encarecimiento de los insumos y la competencia desleal de productores de terceros países han provocado una oleada de cierres de plantas en los Estados miembros, con graves consecuencias para el empleo y la capacidad industrial", denuncia el documento conjunto presentado al Consejo de Competitividad.
Las grandes potencias de la UE subrayan que, más allá de su impacto económico directo, los electrodomésticos sostienen una amplia cadena de valor industrial —que abarca el acero, los plásticos, la electrónica, la logística, la reparación y el reciclaje— y desempeñan un papel clave en la eficiencia energética, la electrificación, la circularidad y la descarbonización de la demanda de los hogares europeos.
Por todo ello, Francia, Alemania, Italia, España, Polonia y Eslovaquia instan al Ejecutivo comunitario "a reconocer el sector de los electrodomésticos como un ecosistema industrial estratégico (...) y a elaborar un Plan Europeo específico para el Sector de los Electrodomésticos, destinado a fomentar un entorno favorable a la inversión, la producción y la innovación dentro de la UE".
Este plan deberá combinar medidas de competitividad a corto y medio plazo, garantizando el buen funcionamiento del mercado único, incluido el refuerzo de la vigilancia del mercado y de la aplicación de las normas, así como la reducción de las cargas administrativas innecesarias para los fabricantes.
De hecho, la industria europea ha denunciado que a menudo tiene que competir con productos que eluden las normas de la UE o entran en el mercado sin afrontar costes comparables.
Los seis países firmantes reclaman además "un uso óptimo de los recursos financieros europeos; la mejora de la transparencia sobre el origen de los productos; el aprovechamiento de las políticas de economía circular y el impulso de la industria europea del reciclaje".
Entre las medidas adicionales para acelerar la transición ecológica debería figurar la revisión periódica del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) con vistas a una futura ampliación a productos transformados, como ha propuesto recientemente Bruselas para las lavadoras.
El plan para los electrodomésticos deberá completarse con iniciativas horizontales más amplias aplicables a todos los sectores industriales, destinadas a reducir los costes energéticos de la industria y proteger la base manufacturera de la UE frente a prácticas comerciales desleales.
"Es necesaria una acción urgente a escala europea, nacional y regional para preservar y reforzar uno de los ecosistemas manufactureros estratégicos que aún conserva Europa y apoyar las inversiones en capacidad productiva futura", insisten Alemania, Francia, Italia, España, Polonia y Eslovaquia.
El Plan de Acción Europeo para el Sector de los Electrodomésticos deberá estar listo con urgencia para el próximo Consejo de Competitividad, que se celebrará el 3 de diciembre.
